Junio 28 de 2007 - 3:25 a.m
Familiares de ex diputados esperan que les confirmen información sobre muerte de familiares
A las 1:00 de la madrugada los familiares de los 12 ex diputados del Valle secuestrados hace cinco años por las Farc se enteraron del comunicado de las Farc.
Nadie es capaz de hablar, nadie dice nada. Solo se escucha el llanto de esposas, madres e hijos. Se enteraron por la prensa de la suerte corrida por sus familiares.
No hay palabras de reproche. Solo, en medio del llanto, hablan de la negligencia de ambas partes: Del Gobierno Nacional y de las Farc por no sentarse a dialogar e intentar el acuerdo humanitario, la única salida que veían viable para rescatar a los diputados sanos y salvos.
En estos momentos, los familiares están llegando a la casa de Fabiola Perdomo, la esposa de Juan Carlos Narváez, el ex presidente de la Asamblea al momento del plagio, para tratar de confirmar la noticia. Algunos de ellos guardan la esperanza de que la muerte de 11 de los 12 ex diputados no sea cierta.
Oliverio Hoyos, hermano de Jairo Hoyos, le explicó a EL TIEMPO que antes del mediodía esperan reunirse con Álvaro Leyva, quien siempre ha sido un enlace entre el grupo de parientes y la guerrilla.
Los familiares están muy dolidos. Sienten que no fueron escuchados pese a que rogaron por el acuerdo humanitario.
jueves, 28 de junio de 2007
Comunicado de las FARC
MUERTE DE 11 DIPUTADOS EN COLOMBIA
Comunicado de las FARC
Actualizado jueves 28/06/2007 12:21 (CET)
La guerrilla de las FARC ha hecho público un comunicado anunciando la muerte de 11 diputados secuestrados en 2002. La agencia colombiana Anncol, simpatizante de la guerrilla, ha recogido el mismo. Éste es el texto íntegro:
"El Comando Conjunto de Occidente de las FARC informa que el día 18 del presente mes, 11 diputados de la Asamblea del Valle que retuvimos en abril de 2002, murieron en medio del fuego cruzado cuando un grupo militar sin identificar hasta el momento, atacó el campamento donde se encontraban.
Sobrevive el diputado Sigifredo López quien no estaba en ese instante junto a los demás retenidos.
Desde el momento en que se planificó el operativo de retención, así como durante su desarrollo y en el transcurso de estos 5 años, fue prioritario para nosotros mantener la integridad física de todos ellos en medio de los permanentes operativos de rescate y de otro ataque a los diputados por parte del ejército, en otro campamento, de donde habíamos logrado sacarlos sin novedad.
En el área de los acontecimientos se desarrollan desde hace varias semanas amplias operaciones conjuntas de militares y paramilitares lo que ha generado innumerables combates y creciente presencia de fuerzas oficiales.
A los familiares de los diputados fallecidos les manifestamos nuestro profundo pesar por la tragedia. Haremos lo que esté a nuestro alcance para que puedan recoger los despojos mortales lo más pronto posible.
La demencial intransigencia del presidente Uribe para llegar a un intercambio humanitario y su estrategia de rescate militar por encima de toda consideración conlleva a tragedias como la que estamos informando.
Comando Conjunto de occidente.
FARC-EP
Cordillera occidental, junio 23 de 2007
Comunicado de las FARC
Actualizado jueves 28/06/2007 12:21 (CET)
La guerrilla de las FARC ha hecho público un comunicado anunciando la muerte de 11 diputados secuestrados en 2002. La agencia colombiana Anncol, simpatizante de la guerrilla, ha recogido el mismo. Éste es el texto íntegro:
"El Comando Conjunto de Occidente de las FARC informa que el día 18 del presente mes, 11 diputados de la Asamblea del Valle que retuvimos en abril de 2002, murieron en medio del fuego cruzado cuando un grupo militar sin identificar hasta el momento, atacó el campamento donde se encontraban.
Sobrevive el diputado Sigifredo López quien no estaba en ese instante junto a los demás retenidos.
Desde el momento en que se planificó el operativo de retención, así como durante su desarrollo y en el transcurso de estos 5 años, fue prioritario para nosotros mantener la integridad física de todos ellos en medio de los permanentes operativos de rescate y de otro ataque a los diputados por parte del ejército, en otro campamento, de donde habíamos logrado sacarlos sin novedad.
En el área de los acontecimientos se desarrollan desde hace varias semanas amplias operaciones conjuntas de militares y paramilitares lo que ha generado innumerables combates y creciente presencia de fuerzas oficiales.
A los familiares de los diputados fallecidos les manifestamos nuestro profundo pesar por la tragedia. Haremos lo que esté a nuestro alcance para que puedan recoger los despojos mortales lo más pronto posible.
La demencial intransigencia del presidente Uribe para llegar a un intercambio humanitario y su estrategia de rescate militar por encima de toda consideración conlleva a tragedias como la que estamos informando.
Comando Conjunto de occidente.
FARC-EP
Cordillera occidental, junio 23 de 2007
Mueren al menos 31 rebeldes de las FARC en combates con militares
Mueren al menos 31 rebeldes de las FARC en combates con militares
El comandante de las Fuerzas Militares, general Freddy Padilla De León, reportó la muerte en combate de once insurgentes de las FARC en Meta, donde fueron reportados tres capturados.
Bogotá.- Al menos 31 rebeldes de las FARC murieron en choques armados en los últimos días con las Fuerzas Militares de Colombia, informaron hoy fuentes castrenses.
En un primer hecho, aviones de combate de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) bombardearon una columna de las FARC en una zona selvática del departamento de Meta (centro), donde murieron unos 20 insurgentes.
“(Era) un grupo de 60 guerrilleros, de los cuales creemos que unos 20 guerrilleros fallecieron tras un bombardeo”, dijo el comandante de la FAC, general Jorge Ballesteros.
Por su parte, el comandante de las Fuerzas Militares, general Freddy Padilla De León, reportó la muerte en combate de once insurgentes de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) en Meta, donde fueron reportados tres capturados.
“En las últimas 72 horas murieron 11 guerrilleros más y tres fueron capturados, esto durante la operación Omega (operativos para capturar a la cúpula de las FARC)”, explicó el jefe castrense.
Los insurgentes lanzaron una ofensiva en el puerto de Buenaventura (suroeste), donde el pasado fin de semana 29 personas resultaron heridas y tres murieron, entre ellas una niña de tres años, por la detonación de explosivos.
El comandante de las Fuerzas Militares, general Freddy Padilla De León, reportó la muerte en combate de once insurgentes de las FARC en Meta, donde fueron reportados tres capturados.
Bogotá.- Al menos 31 rebeldes de las FARC murieron en choques armados en los últimos días con las Fuerzas Militares de Colombia, informaron hoy fuentes castrenses.
En un primer hecho, aviones de combate de la Fuerza Aérea Colombiana (FAC) bombardearon una columna de las FARC en una zona selvática del departamento de Meta (centro), donde murieron unos 20 insurgentes.
“(Era) un grupo de 60 guerrilleros, de los cuales creemos que unos 20 guerrilleros fallecieron tras un bombardeo”, dijo el comandante de la FAC, general Jorge Ballesteros.
Por su parte, el comandante de las Fuerzas Militares, general Freddy Padilla De León, reportó la muerte en combate de once insurgentes de las FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia) en Meta, donde fueron reportados tres capturados.
“En las últimas 72 horas murieron 11 guerrilleros más y tres fueron capturados, esto durante la operación Omega (operativos para capturar a la cúpula de las FARC)”, explicó el jefe castrense.
Los insurgentes lanzaron una ofensiva en el puerto de Buenaventura (suroeste), donde el pasado fin de semana 29 personas resultaron heridas y tres murieron, entre ellas una niña de tres años, por la detonación de explosivos.
lunes, 25 de junio de 2007
NAVEGANDO POR EL RÍO DE LA MUERTE
NAVEGANDO POR EL RÍO DE LA MUERTE
A través de sus 500 kilómetros, el Atrato ha llevado guerra y muerte a poblaciones sumidas en la pobreza y el abandono. Hoy está en vía de recuperación y cerca de mil hombres, de la Armada y el Ejército, patrullan sus aguas día y noche. Infierno verde.
Hablar del Atrato es sinónimo de pobreza, conflicto y tristeza. Este río, uno de los más caudalosos de Colombia, es la única vía de comunicación de muchos caseríos que subsisten de la pesca y los pequeños cultivos a través de los 498 kilómetros que recorre entre Turbo, en el Urabá, y Quibdó, en el sur del Chocó. Para los habitantes de las zonas ribereñas el río, en lugar de traer progreso, vida y comunicación, trajo la muerte.
Todos recuerdan que la muerte llegó por su desembocadura en el mar Caribe, a comienzos de los años 80, cuando las guerrillas –Farc, Eln y Epl– empezaron a copar esta zona fronteriza con Panamá, utilizándola como sitio de retirada tras las operaciones que realizaban en Urabá, Antioquia y Córdoba y se asentaron en varias poblaciones imponiéndose con extorsiones y secuestros. Sus aguas también trajeron a los grupos paramilitares en los años 90, que venían de “pacificar” el Urabá antioqueño. Las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (Accu), se impusieron con bloqueos, amenazas, asesinatos selectivos, desapariciones y masacres desde la parte baja, hasta llegar, en 1996, al alto Atrato.
Ese año incursionaron en Carmen de Atrato, masacrando y produciendo el desplazamiento de los campesinos a Quibdó, ciudad que se convirtió en centro de abastecimiento y cobro de “vacunas” a los comerciantes, reclutamiento de colaboradores y control territorial.Por el río, los habitantes de esta zona vieron llegar las tropas oficiales que iniciaron sus operaciones ofensivas contra los frentes 57 y 34 de las Farc, que intentaban usar este corredor estratégico para la entrada de armas y salida de droga. El Atrato fue el escenario de fuertes enfrentamientos directos entre las guerrillas y las autodefensas y en sus aguas murieron, en 1999, el sacerdote Jorge Luis Mazo y el cooperante de Bilbao, Iñigo Eguiluz, de la ONG Paz y Tercer Mundo, en un choque de embarcaciones, provocado por los paramilitares.
Y fue el río, el objetivo central de la retoma de la zona por parte de las Farc y el Eln en su reacción ante el avance paramilitar, a partir del 2000. Unos y otros hacían retenes para bloquear a los comerciantes que acusaban de ser colaboradores del otro bando, asesinaban civiles y provocaban desplazamientos.
Vígía del Fuerte y Bellavista fueron centros neurálgicos de la confrontación. El río fue el punto de honor. Quien controlara sus aguas tenía asegurada la zona. El río sirvió de cementerio, pues muchos cadáveres fueron a parar allí. Y también fue la salvación para muchos, ya que fue la única vía por la que miles de desplazados huyeron despavoridos buscando llegar a Medellín, Cali y luego a Bogotá.
En esa disputa, las Farc se tomaron Vigía del Fuerte, mataron 21 policías y ocho civiles. Después llegaron unos 300 paramilitares del Bloque Elmer Cárdenas, comandados por ‘El Alemán’. Venían a recuperar la zona. El resultado ya se conoce: la más sangrienta masacre que recuerda el país donde 119 chocoanos murieron el 2 de mayo de 2002. Así fue llegando la guerra a lo largo del río y sus afluentes y así se fue acabando el comercio, el tráfico y los pueblos fueron quedando solos. “Hace siete años en Murindó quedaron tres familias, aquí vivía y mandaba la guerrilla y los paras en Vigía del Fuerte y Riosucio y no dejaban pasar la comida porque nos decían que era para dársela a los otros. Así, nos empezamos a ir por miedo a que nos mataran”, recuerda Eliécer Gutiérrez. Pero en medio del conflicto, esta zona sigue siendo epicentro de grandes proyectos como el canal interoceánico, hidroeléctricas, explotación de petróleo, oro, madera, plata, platino y uranio y la producción a gran escala de palma africana. Muchos intereses confluyen allí, una de las zonas más biodiversas del planeta.
En octubre del 2005 nació la Fuerza de Tarea Conjunta del Atrato, con el fin de controlar los afluentes, restringir el paso y bloquear los corredores de movilidad por donde estos grupos intentan mover droga, secuestrados y armas entre el centro y el occidente del país. Pero fue todo un proceso. La retoma por parte de las Fuerzas Armadas comenzó en 2002, por el mismo sitio donde 20 años atrás habían empezado a llegar los grupos causantes de la violencia: la desembocadura del Atrato.En 2003 las tropas oficiales habían llegado a Riosucio, y en 2004 lograron remontar el río hasta Quibdó. Con la creación de la Fuerza de Tarea Conjunta se concentraron, a partir de 2005, en llegar a los afluentes del Chocó para internarse un poco más en la zona del medio y alto Atrato, pero sin mucho éxito por la dificultad para las comunicaciones y el abastecimiento de las tropas.Cuando los habitantes de las riberas vieron las bases militares, los patrullajes sobre el río, las operaciones permanentes y las embarcaciones de carga y pasajeros navegando de nuevo por el río, vieron que las cosas habían empezado a cambiar. “Al comienzo veíamos con desconfianza a los militares, pero cuando supimos que se quedaban, pues empezamos a volver”, dice Eliécer.
A través del río, los militares llegaron con brigadas de salud y vacunación y apoyaron las actividades de inversión encabezadas por Acción Social, entregando mercados y promoviendo el programa de familias guardabosques. Poco a poco, los ríos Murri, Napipí, Bojayá y Opagadó empezaron a ser controlados por la fuerza pública. Murindó, considerado como bastión de las Farc, desde donde lanzaron ataques como la toma al puesto de infantería de marina en Juradó y la matanza de Bojayá, ha sido el epicentro de intenso trabajo de las tropas estatales con la población civil.Todavía hay denuncias de violaciones a los derechos humanos contra la población afrodescendiente y aún varios frentes de las Farc siguen en la zona: el 58, el 5, el 18, el 34 y el 57, pero incluso así, cerca de mil hombres que custodian el río están aprendiendo a ganarse la confianza de la gente por estar allí cerca de ellos. “Ahora estamos mejor, antes no nos dejaban pasar la comida, las 29 comunidades indígenas de esta zona han sufrido mucho”, dice José Emilio Lomicó, del cabildo mayor de Murindó.
Lo cierto es que el río Atrato cambió: en el 2005 se movilizaron seis millones de toneladas de carga y el año pasado superaron los nueve millones. El tráfico de embarcaciones también aumentó. Pasó de 1.500 en 2005 a 3.500 en el 2006, y el de pasajeros subió de 75.000 en el 2005 a casi 100.000 en el 2006. Ahora Curvaradó tiene luz todo el tiempo y ya volvieron los profesores. Todavía falta mucho por recuperar y nadie lo duda al ver en época de invierno las casas completamente inundadas y la poca presencia del Estado, pero la gente confía. “Hasta la economía ha mejorado un poco”, dice Édison Mercado, uno de los líderes comunitarios de Curvaradó y Alfonso Romaña, representante legal de Carmen del Darién le contesta: “Poco a poco vamos a recuperar todo lo que hemos perdido”.
Destacados:Ahora a Curvaradó volvieron la energía eléctrica y los profesores.Murindó, considerado como bastión de las Farc, ha sido el centro de atención y recuperación de las tropas oficiales.
Publicado en www.cromos.com.co
A través de sus 500 kilómetros, el Atrato ha llevado guerra y muerte a poblaciones sumidas en la pobreza y el abandono. Hoy está en vía de recuperación y cerca de mil hombres, de la Armada y el Ejército, patrullan sus aguas día y noche. Infierno verde.
Hablar del Atrato es sinónimo de pobreza, conflicto y tristeza. Este río, uno de los más caudalosos de Colombia, es la única vía de comunicación de muchos caseríos que subsisten de la pesca y los pequeños cultivos a través de los 498 kilómetros que recorre entre Turbo, en el Urabá, y Quibdó, en el sur del Chocó. Para los habitantes de las zonas ribereñas el río, en lugar de traer progreso, vida y comunicación, trajo la muerte.
Todos recuerdan que la muerte llegó por su desembocadura en el mar Caribe, a comienzos de los años 80, cuando las guerrillas –Farc, Eln y Epl– empezaron a copar esta zona fronteriza con Panamá, utilizándola como sitio de retirada tras las operaciones que realizaban en Urabá, Antioquia y Córdoba y se asentaron en varias poblaciones imponiéndose con extorsiones y secuestros. Sus aguas también trajeron a los grupos paramilitares en los años 90, que venían de “pacificar” el Urabá antioqueño. Las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (Accu), se impusieron con bloqueos, amenazas, asesinatos selectivos, desapariciones y masacres desde la parte baja, hasta llegar, en 1996, al alto Atrato.
Ese año incursionaron en Carmen de Atrato, masacrando y produciendo el desplazamiento de los campesinos a Quibdó, ciudad que se convirtió en centro de abastecimiento y cobro de “vacunas” a los comerciantes, reclutamiento de colaboradores y control territorial.Por el río, los habitantes de esta zona vieron llegar las tropas oficiales que iniciaron sus operaciones ofensivas contra los frentes 57 y 34 de las Farc, que intentaban usar este corredor estratégico para la entrada de armas y salida de droga. El Atrato fue el escenario de fuertes enfrentamientos directos entre las guerrillas y las autodefensas y en sus aguas murieron, en 1999, el sacerdote Jorge Luis Mazo y el cooperante de Bilbao, Iñigo Eguiluz, de la ONG Paz y Tercer Mundo, en un choque de embarcaciones, provocado por los paramilitares.
Y fue el río, el objetivo central de la retoma de la zona por parte de las Farc y el Eln en su reacción ante el avance paramilitar, a partir del 2000. Unos y otros hacían retenes para bloquear a los comerciantes que acusaban de ser colaboradores del otro bando, asesinaban civiles y provocaban desplazamientos.
Vígía del Fuerte y Bellavista fueron centros neurálgicos de la confrontación. El río fue el punto de honor. Quien controlara sus aguas tenía asegurada la zona. El río sirvió de cementerio, pues muchos cadáveres fueron a parar allí. Y también fue la salvación para muchos, ya que fue la única vía por la que miles de desplazados huyeron despavoridos buscando llegar a Medellín, Cali y luego a Bogotá.
En esa disputa, las Farc se tomaron Vigía del Fuerte, mataron 21 policías y ocho civiles. Después llegaron unos 300 paramilitares del Bloque Elmer Cárdenas, comandados por ‘El Alemán’. Venían a recuperar la zona. El resultado ya se conoce: la más sangrienta masacre que recuerda el país donde 119 chocoanos murieron el 2 de mayo de 2002. Así fue llegando la guerra a lo largo del río y sus afluentes y así se fue acabando el comercio, el tráfico y los pueblos fueron quedando solos. “Hace siete años en Murindó quedaron tres familias, aquí vivía y mandaba la guerrilla y los paras en Vigía del Fuerte y Riosucio y no dejaban pasar la comida porque nos decían que era para dársela a los otros. Así, nos empezamos a ir por miedo a que nos mataran”, recuerda Eliécer Gutiérrez. Pero en medio del conflicto, esta zona sigue siendo epicentro de grandes proyectos como el canal interoceánico, hidroeléctricas, explotación de petróleo, oro, madera, plata, platino y uranio y la producción a gran escala de palma africana. Muchos intereses confluyen allí, una de las zonas más biodiversas del planeta.
En octubre del 2005 nació la Fuerza de Tarea Conjunta del Atrato, con el fin de controlar los afluentes, restringir el paso y bloquear los corredores de movilidad por donde estos grupos intentan mover droga, secuestrados y armas entre el centro y el occidente del país. Pero fue todo un proceso. La retoma por parte de las Fuerzas Armadas comenzó en 2002, por el mismo sitio donde 20 años atrás habían empezado a llegar los grupos causantes de la violencia: la desembocadura del Atrato.En 2003 las tropas oficiales habían llegado a Riosucio, y en 2004 lograron remontar el río hasta Quibdó. Con la creación de la Fuerza de Tarea Conjunta se concentraron, a partir de 2005, en llegar a los afluentes del Chocó para internarse un poco más en la zona del medio y alto Atrato, pero sin mucho éxito por la dificultad para las comunicaciones y el abastecimiento de las tropas.Cuando los habitantes de las riberas vieron las bases militares, los patrullajes sobre el río, las operaciones permanentes y las embarcaciones de carga y pasajeros navegando de nuevo por el río, vieron que las cosas habían empezado a cambiar. “Al comienzo veíamos con desconfianza a los militares, pero cuando supimos que se quedaban, pues empezamos a volver”, dice Eliécer.
A través del río, los militares llegaron con brigadas de salud y vacunación y apoyaron las actividades de inversión encabezadas por Acción Social, entregando mercados y promoviendo el programa de familias guardabosques. Poco a poco, los ríos Murri, Napipí, Bojayá y Opagadó empezaron a ser controlados por la fuerza pública. Murindó, considerado como bastión de las Farc, desde donde lanzaron ataques como la toma al puesto de infantería de marina en Juradó y la matanza de Bojayá, ha sido el epicentro de intenso trabajo de las tropas estatales con la población civil.Todavía hay denuncias de violaciones a los derechos humanos contra la población afrodescendiente y aún varios frentes de las Farc siguen en la zona: el 58, el 5, el 18, el 34 y el 57, pero incluso así, cerca de mil hombres que custodian el río están aprendiendo a ganarse la confianza de la gente por estar allí cerca de ellos. “Ahora estamos mejor, antes no nos dejaban pasar la comida, las 29 comunidades indígenas de esta zona han sufrido mucho”, dice José Emilio Lomicó, del cabildo mayor de Murindó.
Lo cierto es que el río Atrato cambió: en el 2005 se movilizaron seis millones de toneladas de carga y el año pasado superaron los nueve millones. El tráfico de embarcaciones también aumentó. Pasó de 1.500 en 2005 a 3.500 en el 2006, y el de pasajeros subió de 75.000 en el 2005 a casi 100.000 en el 2006. Ahora Curvaradó tiene luz todo el tiempo y ya volvieron los profesores. Todavía falta mucho por recuperar y nadie lo duda al ver en época de invierno las casas completamente inundadas y la poca presencia del Estado, pero la gente confía. “Hasta la economía ha mejorado un poco”, dice Édison Mercado, uno de los líderes comunitarios de Curvaradó y Alfonso Romaña, representante legal de Carmen del Darién le contesta: “Poco a poco vamos a recuperar todo lo que hemos perdido”.
Destacados:Ahora a Curvaradó volvieron la energía eléctrica y los profesores.Murindó, considerado como bastión de las Farc, ha sido el centro de atención y recuperación de las tropas oficiales.
Publicado en www.cromos.com.co
Deja cuatro heridos nuevo atentado en sur de Colombia
EFE El Universal Bogotá Sábado 23 de junio de 2007
Reportan que el incidente se suma a los ataques registrados hoy en el puerto de Buenaventura, donde resultaron lesionadas 23 personas
Al menos cuatro heridos dejó hoy la explosión de un artefacto en la ciudad colombiana de Ibagué (sur) , que se sumó a los atentados en el puerto de Buenaventura (suroeste) y en los que resultaron lesionadas otras 23 personas, informaron fuentes oficiales.
El comandante de la Policía de Ibagué, Enrique Cartagena, dijo a periodistas que el artefacto explotó cerca de un terminal de autobuses de servicio urbano, cuyo gerente es un candidato a la alcaldía de esa ciudad.
Según las primeras informaciones, dos de los heridos serían conductores y las otras dos personas son empleados de la compañía que cumplían labores de aseo del terminal y de los vehículos.
La explosión se registró a la misma hora que se cumplía un desfile de candidatas que participan en el reinado departamental del folclor.
Es la segunda vez que la empresa es víctima de sabotajes con explosivos.
Este hecho terrorista se suma a la escalada de atentados registrada el viernes y hoy en el puerto colombiano de Buenaventura (suroeste) , sobre el Océano Pacífico, que dejó 23 heridos.
El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, que se declaró "triste" por los hechos, dijo que se harán ajustes para derrotar al terrorismo.
Publicado en www.eluniversal.com.mx
EFE El Universal Bogotá Sábado 23 de junio de 2007
Reportan que el incidente se suma a los ataques registrados hoy en el puerto de Buenaventura, donde resultaron lesionadas 23 personas
Al menos cuatro heridos dejó hoy la explosión de un artefacto en la ciudad colombiana de Ibagué (sur) , que se sumó a los atentados en el puerto de Buenaventura (suroeste) y en los que resultaron lesionadas otras 23 personas, informaron fuentes oficiales.
El comandante de la Policía de Ibagué, Enrique Cartagena, dijo a periodistas que el artefacto explotó cerca de un terminal de autobuses de servicio urbano, cuyo gerente es un candidato a la alcaldía de esa ciudad.
Según las primeras informaciones, dos de los heridos serían conductores y las otras dos personas son empleados de la compañía que cumplían labores de aseo del terminal y de los vehículos.
La explosión se registró a la misma hora que se cumplía un desfile de candidatas que participan en el reinado departamental del folclor.
Es la segunda vez que la empresa es víctima de sabotajes con explosivos.
Este hecho terrorista se suma a la escalada de atentados registrada el viernes y hoy en el puerto colombiano de Buenaventura (suroeste) , sobre el Océano Pacífico, que dejó 23 heridos.
El presidente de Colombia, Álvaro Uribe, que se declaró "triste" por los hechos, dijo que se harán ajustes para derrotar al terrorismo.
Publicado en www.eluniversal.com.mx
Comunidad gay anuncia que insistirá en proyecto para derechos patrimoniales
Con una marcha en Bogotá protestarán contra los congresistas que hundieron la iniciativa, que buscaba concederle garantías económicas mínimas a las comunidades homosexuales.
Fecha: 06/20/2007 -
Bastaron 15 minutos de discusión e intrigas políticas en el Congreso para que el proyecto que legaliza los derechos patrimoniales de la comunidad gay quedara en nada. Seis congresistas de Partido de la U -colectivo que se había comprometido a respaldar la causa de los homosexuales- se echaron para a tras a la hora de la votación en la jornada el martes convirtiendo en tristeza lo que parecía un triunfo para los promotores de la igualdad de derechos en Colombia. Sin embargo los homosexuales no se rinden y continuarán dando la batalla en busca de esa equidad consagrada en la Constitución Política.
Por eso decidieron congregarse en el centro de Bogotá a partir de la una de la tarde de este miércoles. Su intención es decirle al país que así hayan sido derrotados gracias a maniobras políticas que ellos desconocen, seguirán peleando sus derechos mínimos. Para ellos, es inconcebible que en pleno siglo XXI un país como Colombia no tenga una legislación a tono con las realidades políticas del mundo. Su petición en concreto era que los homosexuales con compañero permanente puedan heredar los bienes de su pareja en caso de que ésta desaparezca y que tengan mayores facilidades para afiliarse mutuamente a los esquemas de seguridad social del país. Tales medidas, que parecen obvias cuando se trata de parejas de distinto sexo, resultan escandalosas para los sectores conservadores y cristianos. Para ellos se trata de beneficios a los que solo deberían tener acceso las familias, es decir, las uniones entre un hombre y una mujer.
Aunque la postura conservadora frente al tema del homosexualismo continúa siendo fuerte en el país –lo ratifica el hundimiento del proyecto–, cada vez son más los colombianos que reconocen el derecho a la diversidad y aceptan que todos los nacionales tienen los mismos derechos sin importar su condición sexual, económica o de raza.
Fue por ello que el proyecto contó con el respaldo de congresistas como Armando Benedetti, de la bancada uribista, quien pese a su carácter político pareció no intuir lo que se fraguaba en contra de la iniciativa. Jorge Visbal, Adriana Gutiérrez y otros congresistas muy cercanos al presidente Uribe y a sus ministros fueron quienes lideraron la desbandada en contra del proyecto, que ya había sido aprobado en sus cuatro debates reglamentarios y que solo necesitaba un trámite de conciliación para equiparar la redacción de lo avalado en una y otra cámara. Pero aunque actuaron por cuenta propia no parecen haberlo hecho sin comunicarse con el ejecutivo, que poco hizo para mantenerlos alineados. En vez de estar pendiente de los votos, como hace en los proyectos de su interés, el ejecutivo se dedicó a mandar mensajes enredados a su bancada en los que se decía que apoyaba la iniciativa pero no con la contundencia necesaria.
El propio ministro del Interior, Carlos Holguín dejó saber hoy en distintas entrevistas radiales que este proyecto era de poca importancia para él, a pesar de que hace meses su jefe, el presidente Álvaro Uribe, hizo público su interés por la aprobación de esta iniciativa.
Los cristianos votaron en su ley.
Desde el comienzo dijeron que no gustaban de la iniciativa y así se mantuvieron hasta el final, pese a que en las últimas horas la senadora Alexandra Moreno, del movimiento Mira, dijo que está dispuesta a discutir el tema. El senador de la U, Armando Benedetti, quien responsabilizó a los ‘volteados’ de su propia bancada del hundimiento del proyecto, ya anunció que el próximo 20 de julio a las 8 de la mañana cuando arranque la próxima legislatura presentará nuevamente la iniciativa acompañándola con cerca de 60 firmas de congresistas que lo respaldan.
Por su parte los homosexuales desde hoy a la una de la tarde retomarán la bandera de una causa que parecía hasta ayer un triunfo, de no haber sido por la zancadilla que a última hora apareció. Otros proyectos hundidos Los intereses del gobierno en el Congreso fueron golpeados al cierre de la legislatura con el hundimiento de otras dos iniciativas, las que buscaban blindar el proceso electoral.
Se trataba de dos proyectos que evitarían que grupos armados afectaran las próximas elecciones. Estas iniciativas surgieron luego de que el proceso de la para política llevara al Congreso a una de sus más graves crisis, con 13 congresistas en la cárcel y otro tanto en capilla. El primero de estos proyectos consistía en una reforma constitucional que imponía duras sanciones a los partidos cuyos miembros resultaran implicados con escándalos como el de la para política. Dentro de estas sanciones estaba la anulación de los votos viciados, pérdidas de curules, la no reposición de gastos y hasta la pérdida de la personería jurídica de la colectividad con militantes relacionados con grupos armados. Esta iniciativa expiró ante la falta de quórum para cumplir su último debate de la primera vuelta en el Senado.
El senador Germán Várgas, dejó ver su disgusto anoche ante la falta de mayorías. El proyecto fue archivado por falta de trámite.
El hundimiento de la otra iniciativa corrió por cuenta de la Cámara de Representantes, en donde naufragó este proyecto de ley cuando cursaba la última plenaria de la corporación. Se trataba del proyecto que oficializaría el llamado ‘pacto de transparencia electoral entre partidos’. A través de éste, los partidos se comprometerían a responder por los anticipos de recursos que entrega la organización electoral para la ejecución de las campañas y a crear controles y filtros para que candidatos de dudosa reputación no recibieran avales para las elecciones de octubre próximo.
Publicado en www.semana.com
Con una marcha en Bogotá protestarán contra los congresistas que hundieron la iniciativa, que buscaba concederle garantías económicas mínimas a las comunidades homosexuales.
Fecha: 06/20/2007 -
Bastaron 15 minutos de discusión e intrigas políticas en el Congreso para que el proyecto que legaliza los derechos patrimoniales de la comunidad gay quedara en nada. Seis congresistas de Partido de la U -colectivo que se había comprometido a respaldar la causa de los homosexuales- se echaron para a tras a la hora de la votación en la jornada el martes convirtiendo en tristeza lo que parecía un triunfo para los promotores de la igualdad de derechos en Colombia. Sin embargo los homosexuales no se rinden y continuarán dando la batalla en busca de esa equidad consagrada en la Constitución Política.
Por eso decidieron congregarse en el centro de Bogotá a partir de la una de la tarde de este miércoles. Su intención es decirle al país que así hayan sido derrotados gracias a maniobras políticas que ellos desconocen, seguirán peleando sus derechos mínimos. Para ellos, es inconcebible que en pleno siglo XXI un país como Colombia no tenga una legislación a tono con las realidades políticas del mundo. Su petición en concreto era que los homosexuales con compañero permanente puedan heredar los bienes de su pareja en caso de que ésta desaparezca y que tengan mayores facilidades para afiliarse mutuamente a los esquemas de seguridad social del país. Tales medidas, que parecen obvias cuando se trata de parejas de distinto sexo, resultan escandalosas para los sectores conservadores y cristianos. Para ellos se trata de beneficios a los que solo deberían tener acceso las familias, es decir, las uniones entre un hombre y una mujer.
Aunque la postura conservadora frente al tema del homosexualismo continúa siendo fuerte en el país –lo ratifica el hundimiento del proyecto–, cada vez son más los colombianos que reconocen el derecho a la diversidad y aceptan que todos los nacionales tienen los mismos derechos sin importar su condición sexual, económica o de raza.
Fue por ello que el proyecto contó con el respaldo de congresistas como Armando Benedetti, de la bancada uribista, quien pese a su carácter político pareció no intuir lo que se fraguaba en contra de la iniciativa. Jorge Visbal, Adriana Gutiérrez y otros congresistas muy cercanos al presidente Uribe y a sus ministros fueron quienes lideraron la desbandada en contra del proyecto, que ya había sido aprobado en sus cuatro debates reglamentarios y que solo necesitaba un trámite de conciliación para equiparar la redacción de lo avalado en una y otra cámara. Pero aunque actuaron por cuenta propia no parecen haberlo hecho sin comunicarse con el ejecutivo, que poco hizo para mantenerlos alineados. En vez de estar pendiente de los votos, como hace en los proyectos de su interés, el ejecutivo se dedicó a mandar mensajes enredados a su bancada en los que se decía que apoyaba la iniciativa pero no con la contundencia necesaria.
El propio ministro del Interior, Carlos Holguín dejó saber hoy en distintas entrevistas radiales que este proyecto era de poca importancia para él, a pesar de que hace meses su jefe, el presidente Álvaro Uribe, hizo público su interés por la aprobación de esta iniciativa.
Los cristianos votaron en su ley.
Desde el comienzo dijeron que no gustaban de la iniciativa y así se mantuvieron hasta el final, pese a que en las últimas horas la senadora Alexandra Moreno, del movimiento Mira, dijo que está dispuesta a discutir el tema. El senador de la U, Armando Benedetti, quien responsabilizó a los ‘volteados’ de su propia bancada del hundimiento del proyecto, ya anunció que el próximo 20 de julio a las 8 de la mañana cuando arranque la próxima legislatura presentará nuevamente la iniciativa acompañándola con cerca de 60 firmas de congresistas que lo respaldan.
Por su parte los homosexuales desde hoy a la una de la tarde retomarán la bandera de una causa que parecía hasta ayer un triunfo, de no haber sido por la zancadilla que a última hora apareció. Otros proyectos hundidos Los intereses del gobierno en el Congreso fueron golpeados al cierre de la legislatura con el hundimiento de otras dos iniciativas, las que buscaban blindar el proceso electoral.
Se trataba de dos proyectos que evitarían que grupos armados afectaran las próximas elecciones. Estas iniciativas surgieron luego de que el proceso de la para política llevara al Congreso a una de sus más graves crisis, con 13 congresistas en la cárcel y otro tanto en capilla. El primero de estos proyectos consistía en una reforma constitucional que imponía duras sanciones a los partidos cuyos miembros resultaran implicados con escándalos como el de la para política. Dentro de estas sanciones estaba la anulación de los votos viciados, pérdidas de curules, la no reposición de gastos y hasta la pérdida de la personería jurídica de la colectividad con militantes relacionados con grupos armados. Esta iniciativa expiró ante la falta de quórum para cumplir su último debate de la primera vuelta en el Senado.
El senador Germán Várgas, dejó ver su disgusto anoche ante la falta de mayorías. El proyecto fue archivado por falta de trámite.
El hundimiento de la otra iniciativa corrió por cuenta de la Cámara de Representantes, en donde naufragó este proyecto de ley cuando cursaba la última plenaria de la corporación. Se trataba del proyecto que oficializaría el llamado ‘pacto de transparencia electoral entre partidos’. A través de éste, los partidos se comprometerían a responder por los anticipos de recursos que entrega la organización electoral para la ejecución de las campañas y a crear controles y filtros para que candidatos de dudosa reputación no recibieran avales para las elecciones de octubre próximo.
Publicado en www.semana.com
'Paras' se disputan dominio de Cartagena, reconoce alcalde Nicolás Curi
Junio 22 de 2007 -
'Paras' se disputan dominio de Cartagena, reconoce alcalde Nicolás Curi
El campanazo de alerta fue el crimen de Manuel López, el pasado fin de semana, en el barrio Nelson Mandela, en donde era un reconocido líder cívico.
Luego del consejo de seguridad del pasado miércoles, el alcalde Nicolás Curi aceptó públicamente, por primera vez, que en Cartagena operan bandas emergentes de grupos paramilitares, especialmente en zonas deprimidas, donde, según versiones de algunos de sus habitantes, se reclutan a muchachos.
El día anterior a su declaración se había cumplido uno de los sepelios más concurridos y conmovedores que se recuerden en la ciudad, la del líder sacrificado de los desplazados de la barriada de Nelson Mandela, Manuel López Ayala.
Hombres armados lo mataron en la madrugada del domingo pasado en un colegio donde prestaba sus servicio de celador.
Las organizaciones populares que trabajan por la población desplazada de Cartagena dijeron que era una muerte anunciada, por cuanto el mismo López había denunciado que querían matarlo y había pedido a los organismos de seguridad protección.
Incluso, ante la Fiscalía y la Policía señaló a los hombres que lo habían amenazado. Los detuvieron por porte ilegal de armas, pero después los excarcelaron.
El crimen de López parece que hubiera colmado la copa de la paciencia. Los dirigentes de organizaciones de desplazados se unieron y levantaron su voz.
Dijeron que había más de 30 trabajadores comunitarios en favor de los desplazados que estaban amenazados y que, incluso, unos 10 se habían tenido que ir de la ciudad.
A López, como a muchos otros, lo habían incluido en una lista negra. El mes pasado tuvieron que sacarlo de su casa corriendo en un carro blindado porque los asesinos estaban cerca de cumplir su cometido.
Alcalde pide ayuda al Gobierno Nacional
El asesinato del líder no sólo obligó a Curi a reconocer que en Cartagena hay bandas urbanas de 'paras', sino a buscar ayuda ante el Gobierno Nacional para enfrentar la situación.
Dijo que quería realizar un consejo de comunal con el Presidente Álvaro Uribe para tratar el tema, o en su defecto con el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos.
Pero si bien esta vez fue la primera autoridad de la ciudad la que aceptó la acción de criminales armados ilegalmente, en otras ocasiones otros funcionarios del Estado habían hablado, aunque escuetamente del asunto.
El comandante de la Policía, coronel Carlos Mena, en conferencia de prensa, tras el asesinato de cuatro personas en una finca cercana a Cartagena, ocurrida el mes pasado, dijo que aquí y municipios cercano de de la zona norte de Bolívar se estaba librando una guerra entre bandas de narcotraficantes y que no descartaba que tuvieran relación con grupos paramilitares.
Ya se hablaba en la ciudad de una supuesta pelea por el dominio de las zonas comerciales y de las áreas rurales cercanas a Cartagena entre dos grupos supuestamente de autodefensas: uno llamado 'Los 40' y otro que no tiene nombre, pero que se habla de que está conformado por un grupo de negociantes del interior del país.
Defensoría recibe denuncias
El mismo Defensor del Pueblo, Arturo Zea, había dado declaraciones públicas diciendo que su oficina había recibido denuncias sobre la presencia en el mercado público de Bazurto de bandas de 'paras', que se organizaron supuestamente para garantizar la seguridad a los comerciantes y sus negocios. Para el funcionamiento de estas bandas pedían cuotas mensuales.
Una versión parecida es la que se escuchó para explicar el homicidio del líder López, en Mandela.
Un allegado dijo que el dirigente se había negado sistemáticamente a aceptar que en su sector operara un frente de seguridad que exigía el pago de 3 mil pesos mensuales a los vecinos, para celar todos los días y evitar las acciones de los delincuentes.
En otros barrios periféricos y pueblos del norte de Bolívar cercanos a Cartagena también se ha denunciado la aparición de mensajes contra personas a las que se les acusa de delincuentes y los conmina a desparecer del sector.
Otros ingredientes
Pero si bien grupos de autodefensas tratan de dominar la franja marginal de Cartagena, lo que parece que está en juego es el manejo del mercado de las drogas.
El coronel Mena dijo en una oportunidad que Cartagena es un puerto vital para los narcotraficantes porque por sus muelles despachan sus cargamentos.
Todo hace indicar que hay un choque entre dos bandas y esto ha dejado en este año a más 10 muertes. Unas han ocurrido en Turbaco y Ballestas, otras en la misma Cartagena.
Una de ellas está relacionada con la muerte de un criminal al que se le dio un permiso para salir de la cárcel donde purgaba una condena por homicidio y otros delitos, y fue sorprendido por patrulleros de la Policía, armado cuando se disponía a asesinar a un hombre. Se enfrentó a los agentes y cayó muerto.
Personero lanza campanazo de alerta
Ante esta delicada situación, el personero Fabio Castellanos dijo esta semana que tiene información de la Organización de Estados Americanos (OEA) para incluir a Cartagena en el programa de alertas tempranas, ante al avance de la acción de grupos 'paras'.
Esta revelación del Personero es considerada por algunos sectores como polémica y delicada por cuanto se discute si esta puede hacer daño a la imagen internacional y turística de la ciudad.
Lo que no se puede negar es que la ciudad, que antes era, según algunos entendidos, respetada por los capos de la mafia para evitar enfrentarse entre ellos en sus dominios, ahora es escenario violento de una batalla entre, al parecer, dos bandas de 'paras' que se disputan su dominio para extorsionar a comerciantes y traficar sus cargamentos de drogas.
CARTAGENA
Publicado en www.eltiempo.com
'Paras' se disputan dominio de Cartagena, reconoce alcalde Nicolás Curi
El campanazo de alerta fue el crimen de Manuel López, el pasado fin de semana, en el barrio Nelson Mandela, en donde era un reconocido líder cívico.
Luego del consejo de seguridad del pasado miércoles, el alcalde Nicolás Curi aceptó públicamente, por primera vez, que en Cartagena operan bandas emergentes de grupos paramilitares, especialmente en zonas deprimidas, donde, según versiones de algunos de sus habitantes, se reclutan a muchachos.
El día anterior a su declaración se había cumplido uno de los sepelios más concurridos y conmovedores que se recuerden en la ciudad, la del líder sacrificado de los desplazados de la barriada de Nelson Mandela, Manuel López Ayala.
Hombres armados lo mataron en la madrugada del domingo pasado en un colegio donde prestaba sus servicio de celador.
Las organizaciones populares que trabajan por la población desplazada de Cartagena dijeron que era una muerte anunciada, por cuanto el mismo López había denunciado que querían matarlo y había pedido a los organismos de seguridad protección.
Incluso, ante la Fiscalía y la Policía señaló a los hombres que lo habían amenazado. Los detuvieron por porte ilegal de armas, pero después los excarcelaron.
El crimen de López parece que hubiera colmado la copa de la paciencia. Los dirigentes de organizaciones de desplazados se unieron y levantaron su voz.
Dijeron que había más de 30 trabajadores comunitarios en favor de los desplazados que estaban amenazados y que, incluso, unos 10 se habían tenido que ir de la ciudad.
A López, como a muchos otros, lo habían incluido en una lista negra. El mes pasado tuvieron que sacarlo de su casa corriendo en un carro blindado porque los asesinos estaban cerca de cumplir su cometido.
Alcalde pide ayuda al Gobierno Nacional
El asesinato del líder no sólo obligó a Curi a reconocer que en Cartagena hay bandas urbanas de 'paras', sino a buscar ayuda ante el Gobierno Nacional para enfrentar la situación.
Dijo que quería realizar un consejo de comunal con el Presidente Álvaro Uribe para tratar el tema, o en su defecto con el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos.
Pero si bien esta vez fue la primera autoridad de la ciudad la que aceptó la acción de criminales armados ilegalmente, en otras ocasiones otros funcionarios del Estado habían hablado, aunque escuetamente del asunto.
El comandante de la Policía, coronel Carlos Mena, en conferencia de prensa, tras el asesinato de cuatro personas en una finca cercana a Cartagena, ocurrida el mes pasado, dijo que aquí y municipios cercano de de la zona norte de Bolívar se estaba librando una guerra entre bandas de narcotraficantes y que no descartaba que tuvieran relación con grupos paramilitares.
Ya se hablaba en la ciudad de una supuesta pelea por el dominio de las zonas comerciales y de las áreas rurales cercanas a Cartagena entre dos grupos supuestamente de autodefensas: uno llamado 'Los 40' y otro que no tiene nombre, pero que se habla de que está conformado por un grupo de negociantes del interior del país.
Defensoría recibe denuncias
El mismo Defensor del Pueblo, Arturo Zea, había dado declaraciones públicas diciendo que su oficina había recibido denuncias sobre la presencia en el mercado público de Bazurto de bandas de 'paras', que se organizaron supuestamente para garantizar la seguridad a los comerciantes y sus negocios. Para el funcionamiento de estas bandas pedían cuotas mensuales.
Una versión parecida es la que se escuchó para explicar el homicidio del líder López, en Mandela.
Un allegado dijo que el dirigente se había negado sistemáticamente a aceptar que en su sector operara un frente de seguridad que exigía el pago de 3 mil pesos mensuales a los vecinos, para celar todos los días y evitar las acciones de los delincuentes.
En otros barrios periféricos y pueblos del norte de Bolívar cercanos a Cartagena también se ha denunciado la aparición de mensajes contra personas a las que se les acusa de delincuentes y los conmina a desparecer del sector.
Otros ingredientes
Pero si bien grupos de autodefensas tratan de dominar la franja marginal de Cartagena, lo que parece que está en juego es el manejo del mercado de las drogas.
El coronel Mena dijo en una oportunidad que Cartagena es un puerto vital para los narcotraficantes porque por sus muelles despachan sus cargamentos.
Todo hace indicar que hay un choque entre dos bandas y esto ha dejado en este año a más 10 muertes. Unas han ocurrido en Turbaco y Ballestas, otras en la misma Cartagena.
Una de ellas está relacionada con la muerte de un criminal al que se le dio un permiso para salir de la cárcel donde purgaba una condena por homicidio y otros delitos, y fue sorprendido por patrulleros de la Policía, armado cuando se disponía a asesinar a un hombre. Se enfrentó a los agentes y cayó muerto.
Personero lanza campanazo de alerta
Ante esta delicada situación, el personero Fabio Castellanos dijo esta semana que tiene información de la Organización de Estados Americanos (OEA) para incluir a Cartagena en el programa de alertas tempranas, ante al avance de la acción de grupos 'paras'.
Esta revelación del Personero es considerada por algunos sectores como polémica y delicada por cuanto se discute si esta puede hacer daño a la imagen internacional y turística de la ciudad.
Lo que no se puede negar es que la ciudad, que antes era, según algunos entendidos, respetada por los capos de la mafia para evitar enfrentarse entre ellos en sus dominios, ahora es escenario violento de una batalla entre, al parecer, dos bandas de 'paras' que se disputan su dominio para extorsionar a comerciantes y traficar sus cargamentos de drogas.
CARTAGENA
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