Asegura Colombia que no violó soberanía ecuatoriana
AP
El Universal
Bogotá
Domingo 02 de marzo de 2008
El ministerio de Relaciones Exteriores y el ministerio de Defensa Nacional responderán la nota de protesta del Gobierno de Ecuador
Colombia no violó la soberanía de Ecuador y actuó en legítima defensa, dijo el domingo un comunicado de la cancillería en Bogotá.
El ministerio de Relaciones Exteriores y el ministerio de Defensa Nacional ''en el día de hoy responderán la nota de protesta del Gobierno de la hermana República del Ecuador.
Por lo pronto, anticipamos que Colombia no violó soberanía sino que actuó de acuerdo con el principio de legítima defensa'', dijo el ministerio del Exterior en una nota de dos párrafos difundida a los medios por correo electrónico.
''Los terroristas, entre ellos Raúl Reyes, han tenido la costumbre de asesinar en Colombia e invadir el territorio de los países vecinos para refugiarse. Muchas veces Colombia ha padecido estas situaciones que estamos obligados a evitar en defensa de nuestros ciudadanos'', agregó la comunicación oficial.
La nota salió al paso de la protesta anunciada el sábado por Ecuador y el llamado a consultas del gobierno ecuatoriano a su embajador en Bogotá, Francisco Suéscum, por el operativo militar colombiano en territorio ecuatoriano. En la operación murieron Luis Edgar Devia Silva, alias ''Raúl Reyes'', de 59 años y uno de los miembros de la directiva de las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y otros 16 insurgentes.
La cancillería no indicó cuándo se produciría esa respuesta a las autoridades en Quito, molestas por lo que califican como una ''agresión'' a su territorio por el operativo para capturar y dar muerte a Reyes, el más alto miembro de la jefatura de las FARC que haya sido abatido por el estado colombiano en más de 40 años de lucha contra la insurgencia.
El presidente Alvaro Uribe dijo el sábado por la noche que ''como presidente constitucional de la nación, asumo la responsabilidad total de los hechos'' de la operación.
En una confusa serie de hechos, Uribe manifestó que se comunicó el sábado por la mañana con Correa para narrarle el resultado del operativo, mientras Correa dijo que su gobierno investigaría el caso.
El sábado en la noche Correa anunció que llamaba a consultas a su embajador en Bogotá y que quería explicaciones detalladas de Uribe sobre la operación.
Indicó que los guerrilleros murieron cuando estaban durmiendo en un campamento temporal en una zona ecuatoriana cercana a la frontera con Colombia.
Correa aseveró que ''si no tenemos explicaciones contundentes que digan que el presidente Uribe fue engañado o que se evidencia ante el mundo que una vez más le mintió al gobierno ecuatoriano y que incursionó sin ningún escrúpulo hacia nuestro territorio ... les insisto iremos hasta las últimas consecuencias pero no permitiremos ni un ultraje más''.
Colombia ha denunciado tanto como Quito el paso de miembros de las FARC hacia el vecino país, donde en enero del 2004 fue capturado Ricardo Palmera, alias ''Simón Trinidad'', un jefe de las FARC extraditado a fines de aquel año a Estados Unidos, donde fue condenado en enero último a 60 años de cárcel por el secuestro de tres estadounidenses en Colombia.
De acuerdo con la versión del ministerio de Defensa colombiano, las unidades elites que perseguían a Reyes fueron atacadas por los rebeldes desde el lado ecuatoriano, donde tenían un campamento a menos de mil 800 metros de la frontera.
''Una vez bombardeado el campamento se ordenó que fuerzas colombianas entraran para asegurar el área ... se le pidió además a la policía que la mantuviera asegurada hasta que llegaran las autoridades ecuatorianas'', indicó el ministerio de Defensa colombiano en el comunicado en que anunció la muerte de Reyes.
Pero como ni la presidencia, ni los militares ni la cancillería colombiana explicaron claramente la víspera cómo se produjo ese paso y si fue informado previamente a Quito, se abrió la puerta a la protesta formulada por Correa.
Correa afirmó que el gobierno ecuatoriano en una acción ''prudente'' realizó una verificación en el sitio de los hechos, a dos kilómetros de la frontera con Colombia, y con ''sorpresa'' determinó que ''no hubo ninguna persecución caliente'' o que las tropas colombianas cruzaran la frontera porque perseguían en ese mismo instante a los rebeldes y a Reyes.
Los guerrilleros fueron ''bombardeados y masacrados mientras dormían, utilizando tecnología de punta ... seguramente con la colaboración de potencias extranjeras'', señaló el presidente ecuatoriano.
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lunes, 3 de marzo de 2008
Raúl Reyes, ‘canciller’ y miembro del Secretariado de las Farc, fue muerto en combate en Ecuador
Raúl Reyes, ‘canciller’ y miembro del Secretariado de las Farc, fue muerto en combate en Ecuador
Se trata del golpe más fuerte propinado por la Fuerza Pública en toda la historia.
El presidente Álvaro Uribe llamó al presidente Rafael Correa para pedirle autorización de la operación. (Vil mentira)
Luis Edgar Devia Silva, conocido con el alias de ‘Raúl Reyes’, fue muerto en combate durante la madrugada de este sábado en la zona fronteriza con Ecuador, en el departamento del Putumayo.
El ‘canciller’ y miembro del Secretariado de las Farc era uno de los hombres más caracterizados y radicales de esa organización insurgente, a quien se le había visto en imágenes junto con la senadora Piedad Córdoba el año pasado, cuando comenzó a gestionar la posibilidad de un intercambio humanitario.
‘Reyes’nació en el municipio de La Plata, Huila, hace 60 años. Era el encargado de las finanzas del movimiento a nivel nacional y coordinador de las actividades que adelantaba el Bloque Sur, uno de los más activos de la organización guerrillera. Según inteligencia militar, ‘Raúl Reyes’ ejercía una fuerte influencia en los departamentos del Tolima, Huila, Meta y Caquetá, y frecuentemente salía de Colombia hacia Ecuador como miembro del frente internacional de las Farc.
En la mañana de este sábado, el ministro de Defensa Juan Manuel Santos confirmó la muerte de ‘Reyes’. Dijo que desde mediados de la semana pasada se tenía información basada en fuentes humanas y técnicas (la interceptación de una comunicación por teléfono satelital) de que este importante guerrillero se reuniría con el Frente 48 de las Farc en un sitio llamado Granada, en el departamento del Putumayo en la frontera con Ecuador.
Pasada la medianoche del viernes, los militares llegaron al lugar por tierra y aire en una acción coordinada con la Policía. Y al amanecer del sábado, los bombardeos no le dieron oportunidad a ‘Reyes’ de escapar.
Cuando las tropas se desplazaban hacia el lugar, recibieron ataque por parte de los guerrilleros desde el lado de Ecuador, al sur del río Putumayo y en ese hostigamiento murió el soldado Carlos Hernández León.
Rosalba León, madre del soldado muerto, le contó a SEMANA que el joven uniformado tenía 33 años. Hacía 15 años había ingresado al Ejército y en julio próximo se iba a casar con Johana Astrid, su novia. Por último dijo que, desde luego, era el mejor hijo del mundo.
Pese a la lamentable muerte, las tropas siguieron avanzando hacia las coordenadas que tenían definidas y se inició el combate a la 00:25 de la madrugada de este sábado. Con aviones Súper Tucano bombardearon la zona. En el hecho también murieron 17 guerrilleros que lo estaban acompañando en el lugar. Entre ellos se encontraba alias ‘Julián Conrado’, uno de los mandos medios de las Farc, conocido por ser el compositor musical del grupo y uno de los ideólogos más influyentes.
Esta acción se suma a las muertes del ‘Negro Acacio’, ‘Martín Caballero’ y ‘J.J.’, importantes líderes guerrilleros que en el último año fueron sorprendidos por las fuerzas militares. También se une a la reciente captura de ‘Martín Sombra’ y al asalto al campamento de Carlos Antonio Losada. Todos ellos eran mandos de vital importancia en las Farc.
El siguiente es el texto del comunicado emitido en la mañana de hoy por el Ministerio de Defensa y leído por el ministro Juan Manuel Santos:
1. Por fuentes humanas e información verificada por la inteligencia del estado, el gobierno colombiano se enteró que guerrilleros del frente 48 de las FARC se encontraban cerca de la frontera con Ecuador, en un lugar denominado Granada, y que en la noche del 29 de febrero el miembro del secretariado alias Raúl Reyes haría presencia en ese punto.
2. Se preparó una operación para atacar el lugar donde estaban ubicados los guerrilleros del frente 48 en el sitio que había señalado la fuente, operación que se inició en la madrugada del día de hoy, exactamente a las 00:25, con un bombardeo por parte de unidades de la Fuerza Aérea.
3. En el momento en que unidades helicoportadas de la fuerza pública se estaban acercando para copar el lugar, estos fueron atacados desde un campamento de las FARC ubicado en el lado ecuatoriano a menos de 1800 metros de la frontera. Uno de nuestros soldados, Carlos Hernández León infortunadamente murió en este ataque.
4. Se procedió de inmediato a dar la ubicación exacta del campamento desde donde estaban disparando, localizado al sur del río Putumayo en el lugar denominado Santa Rosa, para efectos de poder responder el fuego y neutralizar al enemigo.
5. Con las coordenadas, la Fuerza Aérea Colombiana procedió a atacar el campamento desde el lado colombiano, teniendo siempre en cuenta la orden de no violar el espacio aéreo ecuatoriano.
6. Una vez bombardeado el campamento, se ordenó que fuerzas colombianas entraran para asegurar el área y poder neutralizar al enemigo. Se le pidió además a la policía que la mantuviera asegurada hasta que llegaran las autoridades ecuatorianas.
7. El resultado de esta operación hasta el momento es 17 guerrilleros abatidos. Entre estos se encuentra el miembro del secretariado de las FARC Luis Edgar Devia Silva, mejor conocido por su alias Raúl Reyes, al igual que uno de los ideólogos de las FARC Guillermo Enrique Torres alias Julián Conrado. Los cadáveres de alias Raúl Reyes y de alias Julián Conrado, fueron trasladados a territorio colombiano para evitar que las FARC intentaran recuperarlos, y se encuentran en poder de las autoridades colombianas.
8. El presidente Uribe se comunicó con el presidente Correa, para informarlo de la situación.
9. Mis más sinceras felicitaciones a los comandantes y a los miembros de nuestra fuerza pública por el éxito de esta operación conjunta. Es un ejemplo más de que el trabajo en equipo siempre da mejores resultados.
www.semana.com
Se trata del golpe más fuerte propinado por la Fuerza Pública en toda la historia.
El presidente Álvaro Uribe llamó al presidente Rafael Correa para pedirle autorización de la operación. (Vil mentira)
Luis Edgar Devia Silva, conocido con el alias de ‘Raúl Reyes’, fue muerto en combate durante la madrugada de este sábado en la zona fronteriza con Ecuador, en el departamento del Putumayo.
El ‘canciller’ y miembro del Secretariado de las Farc era uno de los hombres más caracterizados y radicales de esa organización insurgente, a quien se le había visto en imágenes junto con la senadora Piedad Córdoba el año pasado, cuando comenzó a gestionar la posibilidad de un intercambio humanitario.
‘Reyes’nació en el municipio de La Plata, Huila, hace 60 años. Era el encargado de las finanzas del movimiento a nivel nacional y coordinador de las actividades que adelantaba el Bloque Sur, uno de los más activos de la organización guerrillera. Según inteligencia militar, ‘Raúl Reyes’ ejercía una fuerte influencia en los departamentos del Tolima, Huila, Meta y Caquetá, y frecuentemente salía de Colombia hacia Ecuador como miembro del frente internacional de las Farc.
En la mañana de este sábado, el ministro de Defensa Juan Manuel Santos confirmó la muerte de ‘Reyes’. Dijo que desde mediados de la semana pasada se tenía información basada en fuentes humanas y técnicas (la interceptación de una comunicación por teléfono satelital) de que este importante guerrillero se reuniría con el Frente 48 de las Farc en un sitio llamado Granada, en el departamento del Putumayo en la frontera con Ecuador.
Pasada la medianoche del viernes, los militares llegaron al lugar por tierra y aire en una acción coordinada con la Policía. Y al amanecer del sábado, los bombardeos no le dieron oportunidad a ‘Reyes’ de escapar.
Cuando las tropas se desplazaban hacia el lugar, recibieron ataque por parte de los guerrilleros desde el lado de Ecuador, al sur del río Putumayo y en ese hostigamiento murió el soldado Carlos Hernández León.
Rosalba León, madre del soldado muerto, le contó a SEMANA que el joven uniformado tenía 33 años. Hacía 15 años había ingresado al Ejército y en julio próximo se iba a casar con Johana Astrid, su novia. Por último dijo que, desde luego, era el mejor hijo del mundo.
Pese a la lamentable muerte, las tropas siguieron avanzando hacia las coordenadas que tenían definidas y se inició el combate a la 00:25 de la madrugada de este sábado. Con aviones Súper Tucano bombardearon la zona. En el hecho también murieron 17 guerrilleros que lo estaban acompañando en el lugar. Entre ellos se encontraba alias ‘Julián Conrado’, uno de los mandos medios de las Farc, conocido por ser el compositor musical del grupo y uno de los ideólogos más influyentes.
Esta acción se suma a las muertes del ‘Negro Acacio’, ‘Martín Caballero’ y ‘J.J.’, importantes líderes guerrilleros que en el último año fueron sorprendidos por las fuerzas militares. También se une a la reciente captura de ‘Martín Sombra’ y al asalto al campamento de Carlos Antonio Losada. Todos ellos eran mandos de vital importancia en las Farc.
El siguiente es el texto del comunicado emitido en la mañana de hoy por el Ministerio de Defensa y leído por el ministro Juan Manuel Santos:
1. Por fuentes humanas e información verificada por la inteligencia del estado, el gobierno colombiano se enteró que guerrilleros del frente 48 de las FARC se encontraban cerca de la frontera con Ecuador, en un lugar denominado Granada, y que en la noche del 29 de febrero el miembro del secretariado alias Raúl Reyes haría presencia en ese punto.
2. Se preparó una operación para atacar el lugar donde estaban ubicados los guerrilleros del frente 48 en el sitio que había señalado la fuente, operación que se inició en la madrugada del día de hoy, exactamente a las 00:25, con un bombardeo por parte de unidades de la Fuerza Aérea.
3. En el momento en que unidades helicoportadas de la fuerza pública se estaban acercando para copar el lugar, estos fueron atacados desde un campamento de las FARC ubicado en el lado ecuatoriano a menos de 1800 metros de la frontera. Uno de nuestros soldados, Carlos Hernández León infortunadamente murió en este ataque.
4. Se procedió de inmediato a dar la ubicación exacta del campamento desde donde estaban disparando, localizado al sur del río Putumayo en el lugar denominado Santa Rosa, para efectos de poder responder el fuego y neutralizar al enemigo.
5. Con las coordenadas, la Fuerza Aérea Colombiana procedió a atacar el campamento desde el lado colombiano, teniendo siempre en cuenta la orden de no violar el espacio aéreo ecuatoriano.
6. Una vez bombardeado el campamento, se ordenó que fuerzas colombianas entraran para asegurar el área y poder neutralizar al enemigo. Se le pidió además a la policía que la mantuviera asegurada hasta que llegaran las autoridades ecuatorianas.
7. El resultado de esta operación hasta el momento es 17 guerrilleros abatidos. Entre estos se encuentra el miembro del secretariado de las FARC Luis Edgar Devia Silva, mejor conocido por su alias Raúl Reyes, al igual que uno de los ideólogos de las FARC Guillermo Enrique Torres alias Julián Conrado. Los cadáveres de alias Raúl Reyes y de alias Julián Conrado, fueron trasladados a territorio colombiano para evitar que las FARC intentaran recuperarlos, y se encuentran en poder de las autoridades colombianas.
8. El presidente Uribe se comunicó con el presidente Correa, para informarlo de la situación.
9. Mis más sinceras felicitaciones a los comandantes y a los miembros de nuestra fuerza pública por el éxito de esta operación conjunta. Es un ejemplo más de que el trabajo en equipo siempre da mejores resultados.
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Un repartidor devenido en la voz de la guerrilla
Un repartidor devenido en la voz de la guerrilla
José Vales
El Universal
Domingo 02 de marzo de 2008
BUENOS AIRES.— La mejor aproximación que la prensa mundial tuvo de Raúl Reyes, el vocero y número dos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), fue en San Vicente del Caguán, durante las conversaciones de paz en las que oficiaba de vocero del grupo insurgente. A quienes lo frecuentaron les quedará la imagen de un hombre afable y conversador, dueño de un humor tan dúctil como esa devoción por una copita de vodka después de la cena, a las 19:00 horas (“la hora de la medianoche en la selva”), que se le había contagiado en sus años en Moscú.
En cambio, los que lo conocieron como miembro del secretariado o lo tuvieron enfrente como negociador, pueden ratificar que la guerrilla acaba de perder a unos de sus cuadros más duros, militar e ideológicamente. El líder de las FARC, Pedro Antonio Marín, Manuel Marulanda, ha perdido más que a su mano derecha; perdió a su yerno, ya que Reyes estaba casado con su hija, Olga Marín, quien residió en México hasta no hace mucho tiempo.
Antes de ingresar a las Juventudes Comunistas en la localidad de Paujíl (Caqueta), Reyes se llamaba Luis Edgar Devia, nacido en La Plata (Huila), donde fue repartidor de leche, estudiante, ingeniero, empleado de la multinacional Nestlé, donde alcanzó el cargo de jefe de planta. Una vida de profesional comprometido con los pobres, militante urbano hasta que el Partido lo envió a Moscú, a comienzos de los 70 (para acabar su formación ideológica y política) y de ahí a las FARC.
De Moscú, Reyes volvió más marxista de lo que se mostraba en las reuniones sindicales del Huila. Año tras año fue escalando posiciones en el mando militar de la guerrilla, hasta convertirse en el sucesor natural de su suegro, Tirofijo.
Ayer, él y su guardia fueron emboscados en Ecuador. Obsesionado por las acciones de inteligencia y la lectura fina de los acontecimientos políticos, no leyó lo que podría venir después de la liberación de los rehenes. Hacía una semana que la Fuerza de Tarea Conjunta Omega —el Ejército y la Policía Nacional—, lo venían siguiendo con los más sofisticados métodos de inteligencia. Su final marca el inicio de un nuevo capítulo en la guerra en Colombia. A partir de ayer, el gobierno de Álvaro Uribe y los colombianos encontraron lo que buscaron más de cuatro décadas: convencerse de que la cúpula de las FARC era franqueable.
www.eluniversal.com.mx
José Vales
El Universal
Domingo 02 de marzo de 2008
BUENOS AIRES.— La mejor aproximación que la prensa mundial tuvo de Raúl Reyes, el vocero y número dos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), fue en San Vicente del Caguán, durante las conversaciones de paz en las que oficiaba de vocero del grupo insurgente. A quienes lo frecuentaron les quedará la imagen de un hombre afable y conversador, dueño de un humor tan dúctil como esa devoción por una copita de vodka después de la cena, a las 19:00 horas (“la hora de la medianoche en la selva”), que se le había contagiado en sus años en Moscú.
En cambio, los que lo conocieron como miembro del secretariado o lo tuvieron enfrente como negociador, pueden ratificar que la guerrilla acaba de perder a unos de sus cuadros más duros, militar e ideológicamente. El líder de las FARC, Pedro Antonio Marín, Manuel Marulanda, ha perdido más que a su mano derecha; perdió a su yerno, ya que Reyes estaba casado con su hija, Olga Marín, quien residió en México hasta no hace mucho tiempo.
Antes de ingresar a las Juventudes Comunistas en la localidad de Paujíl (Caqueta), Reyes se llamaba Luis Edgar Devia, nacido en La Plata (Huila), donde fue repartidor de leche, estudiante, ingeniero, empleado de la multinacional Nestlé, donde alcanzó el cargo de jefe de planta. Una vida de profesional comprometido con los pobres, militante urbano hasta que el Partido lo envió a Moscú, a comienzos de los 70 (para acabar su formación ideológica y política) y de ahí a las FARC.
De Moscú, Reyes volvió más marxista de lo que se mostraba en las reuniones sindicales del Huila. Año tras año fue escalando posiciones en el mando militar de la guerrilla, hasta convertirse en el sucesor natural de su suegro, Tirofijo.
Ayer, él y su guardia fueron emboscados en Ecuador. Obsesionado por las acciones de inteligencia y la lectura fina de los acontecimientos políticos, no leyó lo que podría venir después de la liberación de los rehenes. Hacía una semana que la Fuerza de Tarea Conjunta Omega —el Ejército y la Policía Nacional—, lo venían siguiendo con los más sofisticados métodos de inteligencia. Su final marca el inicio de un nuevo capítulo en la guerra en Colombia. A partir de ayer, el gobierno de Álvaro Uribe y los colombianos encontraron lo que buscaron más de cuatro décadas: convencerse de que la cúpula de las FARC era franqueable.
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Muerte de Raul Reyes
Matan al número 2 de las FARC; Chávez amenaza
José Vales
El Universal
Domingo 02 de marzo de 2008
Raúl Reyes, vocero y número dos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), fue ultimado ayer por fuerzas regulares colombianas en territorio ecuatoriano, junto a otros 16 guerrilleros
BUENOS AIRES.— Raúl Reyes, vocero y número dos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), fue ultimado ayer por fuerzas regulares colombianas en territorio ecuatoriano, junto a otros 16 guerrilleros. El operativo militar llevó al presidente de Ecuador a convocar al embajador en Bogotá y a enviar nota de protesta y al de Venezuela, Hugo Chávez, a advertir a su homólogo colombiano, Álvaro Uribe, que se abstenga de hacer lo mismo en suelo venezolano porque “se encontrará con una guerra”.
“No se le vaya a ocurrir hacer eso por estos lados porque sería sumamente grave, sería causus peris, causa de guerra, pues”, dijo Chávez. El mandatario acusó a Colombia de actuar como “el imperio” que “se abroga el derecho a bombardear un país vecino”, al tiempo que la Cancillería venezolana dijo en un comunicado que el operativo es un “duro golpe al proceso de acuerdo humanitario en Colombia”.
“Llamamos al gobierno de Colombia a que aclare esto. ¿Hasta dónde estará dispuesto a llegar Uribe en su locura guerrerista?”, dijo Chávez.
Por su parte, Uribe dijo: “Como presidente constitucional de la nación asumo la responsabilidad total de los hechos; esta lucha es por la felicidad de los niños, de las jóvenes generaciones de colombianos y de quienes habrán que venir en el suelo de la patria”. Uribe calificó de “mercenario y narcotraficante” al terrorismo de las FARC y agradeció a los efectivos colombianos por el éxito de la operación, en la que también perdió la vida un soldado. Además, agradeció “la comprensión del pueblo y del gobierno de Ecuador” e indicó que se había comunicado telefónicamente con su par Rafael Correa para “informarlo de la situación”, acaecida en el paraje fronterizo de Santa Rosa.
El operativo se convirtió, en palabras del ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos, “el golpe más contundente que se ha dado” a las FARC y una muestra más de que Bogotá está cada vez más lejos del canje humanitario que favorecían ese grupo rebelde y algunos países involucrados en el conflicto, como Francia y Venezuela.
Minutos después de la medianoche de ayer, el campamento de las FARC donde se encontraba Luis Édgar Devia, alias Reyes, a mil 800 metros de la frontera con Colombia, fue emboscado desde el aire por el grupo Omega, conformado por efectivos de la Policía y el Ejército, en un episodio que será investigado por Ecuador. “Nadie puede entrar a nuestro territorio”, subrayó Correa, cuyo gobierno envió ya una nota de protesta a Colombia.
Sin embargo, fuentes gubernamentales adelantaban ayer en Bogotá que para la operación se contó “con el apoyo oficial” en Ecuador.
Es la primera vez que las fuerzas regulares y su aparato de inteligencia logran penetrar la cúpula de la guerrilla. Según Uribe, “fueron dos informantes” los que colaboraron con las autoridades para dar con el paradero de Reyes y sus hombres, entre ellos Julio Corrado, ideólogo de las FARC. Fuentes militares en Bogotá dijeron que una llamada que Reyes hizo desde un teléfono satelital, monitoreada por la inteligencia, “nos dio casi con exactitud el lugar donde se encontraba”.
En este marco, el presidente galo Nicolas Sarkozy cuestionó la ofensiva de la administración Uribe, tan sólo dos días después de una nueva liberación de rehenes. En un comunicado, se indica que la muerte de Reyes “se da en un momento crucial en el que deben prevalecer la dinámica positiva puesta en marcha con la liberación unilateral de numerosos rehenes”. (Con información de agencias)
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José Vales
El Universal
Domingo 02 de marzo de 2008
Raúl Reyes, vocero y número dos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), fue ultimado ayer por fuerzas regulares colombianas en territorio ecuatoriano, junto a otros 16 guerrilleros
BUENOS AIRES.— Raúl Reyes, vocero y número dos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), fue ultimado ayer por fuerzas regulares colombianas en territorio ecuatoriano, junto a otros 16 guerrilleros. El operativo militar llevó al presidente de Ecuador a convocar al embajador en Bogotá y a enviar nota de protesta y al de Venezuela, Hugo Chávez, a advertir a su homólogo colombiano, Álvaro Uribe, que se abstenga de hacer lo mismo en suelo venezolano porque “se encontrará con una guerra”.
“No se le vaya a ocurrir hacer eso por estos lados porque sería sumamente grave, sería causus peris, causa de guerra, pues”, dijo Chávez. El mandatario acusó a Colombia de actuar como “el imperio” que “se abroga el derecho a bombardear un país vecino”, al tiempo que la Cancillería venezolana dijo en un comunicado que el operativo es un “duro golpe al proceso de acuerdo humanitario en Colombia”.
“Llamamos al gobierno de Colombia a que aclare esto. ¿Hasta dónde estará dispuesto a llegar Uribe en su locura guerrerista?”, dijo Chávez.
Por su parte, Uribe dijo: “Como presidente constitucional de la nación asumo la responsabilidad total de los hechos; esta lucha es por la felicidad de los niños, de las jóvenes generaciones de colombianos y de quienes habrán que venir en el suelo de la patria”. Uribe calificó de “mercenario y narcotraficante” al terrorismo de las FARC y agradeció a los efectivos colombianos por el éxito de la operación, en la que también perdió la vida un soldado. Además, agradeció “la comprensión del pueblo y del gobierno de Ecuador” e indicó que se había comunicado telefónicamente con su par Rafael Correa para “informarlo de la situación”, acaecida en el paraje fronterizo de Santa Rosa.
El operativo se convirtió, en palabras del ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos, “el golpe más contundente que se ha dado” a las FARC y una muestra más de que Bogotá está cada vez más lejos del canje humanitario que favorecían ese grupo rebelde y algunos países involucrados en el conflicto, como Francia y Venezuela.
Minutos después de la medianoche de ayer, el campamento de las FARC donde se encontraba Luis Édgar Devia, alias Reyes, a mil 800 metros de la frontera con Colombia, fue emboscado desde el aire por el grupo Omega, conformado por efectivos de la Policía y el Ejército, en un episodio que será investigado por Ecuador. “Nadie puede entrar a nuestro territorio”, subrayó Correa, cuyo gobierno envió ya una nota de protesta a Colombia.
Sin embargo, fuentes gubernamentales adelantaban ayer en Bogotá que para la operación se contó “con el apoyo oficial” en Ecuador.
Es la primera vez que las fuerzas regulares y su aparato de inteligencia logran penetrar la cúpula de la guerrilla. Según Uribe, “fueron dos informantes” los que colaboraron con las autoridades para dar con el paradero de Reyes y sus hombres, entre ellos Julio Corrado, ideólogo de las FARC. Fuentes militares en Bogotá dijeron que una llamada que Reyes hizo desde un teléfono satelital, monitoreada por la inteligencia, “nos dio casi con exactitud el lugar donde se encontraba”.
En este marco, el presidente galo Nicolas Sarkozy cuestionó la ofensiva de la administración Uribe, tan sólo dos días después de una nueva liberación de rehenes. En un comunicado, se indica que la muerte de Reyes “se da en un momento crucial en el que deben prevalecer la dinámica positiva puesta en marcha con la liberación unilateral de numerosos rehenes”. (Con información de agencias)
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El nudo que rodea al Paramillo
Caucasia – Montelíbano - Tierralta
El nudo que rodea al Paramillo
En las estribaciones del Nudo de Paramillo, cuatro municipios: Caucasia, Tarazá, Montelibano y Tierralta, tratan de salir de un pasado marcado por el control paramilitar, ahora el narcotráfico y el miedo por el surgimiento de nuevos grupos delincuenciales son las nuevas pesadillas de una región que padece la paradoja de ser una de las más ricas del país y en donde sus pobladores viven y mueren en parte por el negocio de las drogas ilícitas.
Por Cesar Molinares
Fecha: 02/26/2008 -
Alrededor de las estribaciones del nudo del Paramillo, en el Bajo Cauca y el Alto Sinú, donde antes mandaban los paramilitares, se libra una guerra soterrada por el control del narcotráfico, la administración pública y la política de la zona. Allí los pobladores de estos municipios de Antioquia y Córdoba sólo saben callar por miedo.
Por estas ricas tierras, que fueron de control de las Autodefensas Unidas de Colombia, ya no se siente la presión armada que ejercían sobre la población civil. Ahora, frente a la entrega de los paras, nuevos grupos delincuenciales ejercen otro tipo de presión sobre los pobladores de la región, que sin armas igual intimida.
La zona vive otra realidad: El descenso de los cultivos ilícitos, por la presión de las autoridades, ha provocado nuevos escenarios entre las bandas que luchan por el control de los restos de un negocio que cada día es menos lucrativo en la región. Con esto también es evidente el impacto sobre las economías locales que se ven afectadas por el descenso en la actividad del narcotráfico.
En la pasada campaña electoral el apoyo de grupos de desmovilizados a varias campañas políticas, las amenazas a ciertos candidatos y los asesinatos en poblaciones como Tarazá y Tierralta denotan una nueva faceta de la guerra por un territorio que trata de salir del control del narcotráfico.Los desmovilizados fueron vitales en la pasada contienda y juegan un papel importante en el plano político de la zona, en donde su participación es vista con cierto temor por muchos de los habitantes de los municipios recorridos por Votebien.com.
Además, los pobladores tienen miedo por el surgimiento de nuevos actores delincuenciales que no se descarta tengan injerencia en las administraciones municipales. Aun así, es evidente que la menor presión armada generó una mayor participación tanto en las urnas como en las candidaturas.
Tarazá en el medio
En la parte alta de Tarazá, el padre Elkin en traje de fatiga supervisa las obras de construcción de bóvedas en el cementerio local. A un costado señala una hilera de tumbas con fechas del 2007, todas de cuerpos sin identificar que trajo el río.
En los últimos 10 meses, 15 cadáveres han aparecido en los bancos de arena que se forman a los costados de este afluente del Cauca, en donde volquetas levantan puñados de grava que sirven para construir sus tumbas. Es la señal de la lucha territorial que se libra río arriba entre narcotraficantes, bandas emergentes como las Águilas Negras y la guerrilla de las Farc. “En el pueblo se cree que son ajustes de cuentas entre narcos de Santa Rita, Ituango y La Caucana, en donde se concentran las plantaciones de coca”, explica el sacerdote.
Desde cuando se desmovilizó el bloque Mineros comandado por el paramilitar Ramiro ‘Cuco’ Vanoy, esta zona pareciera estar sin dueño y el vacío ha sumido al pueblo en la incertidumbre sobre quien la controla ahora. Este pequeño municipio, que se extiende sobre la margen izquierda del río Cauca y a lado y lado de la troncal de Occidente, lleva varios meses sufriendo las consecuencias de esta disputa y del declive del narcotráfico por las fumigaciones en las estribaciones del nudo del Paramillo.
“Muchos comerciantes se han ido y poco a poco, el comercio se ha visto afectado por las fumigaciones a los cultivos de coca”, explica un líder comunitario. Lo cierto es que la falta de empleo y dinero del narcotráfico podría ser una de las explicaciones para el auge de candidatos a corporaciones como el Concejo, al que se presentaron 100 candidatos, mientras tres se lanzaron a la alcaldía. Pero aun así, no fue una campaña tranquila. Según explica un viejo líder comunitario, éstas por tradición han sido violentas y disputadas, por eso se propuso una tregua. Hubo un pacto de no agresión que cumplían los aspirantes, mas no sus seguidores.
En Tarazá la presencia de los desmovilizados en algunas manifestaciones se vio como el visto bueno del antiguo bloque Mineros de las AUC a la candidatura de Miguel Ángel Gómez, un ex trabajador minero que ya había sido alcalde de la población y que en esta oportunidad le sacó más de 2.000 votos a Héctor Leonidas Giraldo, quien se postuló por un movimiento de firmas.
Los liberales fueron los ganadores de las elecciones: además de la alcaldía, tienen siete de las 13 curules del Concejo; Alianza Social Indígena logró dos, mientras Cambio Radical, Colombia Democrática, Alas Equipo Colombia y Colombia Viva lograron una curul cada partido. Un concejal del grupo Miguelista –como se hacen llamar los seguidores del nuevo alcalde– desestima los comentarios que se hacen de su líder político y asegura que buena parte de los habitantes del pueblo ha tenido alguna relación con los paramilitares y que la presencia de desmovilizados en las campañas no puede ser interpretada como un apoyo de Vanoy.
Caucasia río abajo
En Caucasia los políticos mantienen un pacto de silencio. “Hay que ver y callar”, sentencia un ex candidato al Concejo. Lo cierto es que este municipio de 100.000 habitantes, de donde salió la polémica ex representante a la Cámara Rocío Arias, mantiene una calma aparente.
Después de las elecciones de octubre en las que el candidato por el partido Convergencia Ciudadana, el médico Jorge Iván Valencia, se alzó con la alcaldía, nadie quiere hablar de las elecciones y de la injerencia de grupos armados en el debate político, ni mucho menos de la guerra territorial que existe en la región por el control del tráfico de drogas en el Bajo Cauca.
Las amenazas a ciertas candidaturas hicieron temer entre los habitantes de Caucasia que detrás estas fueran motivadas por intereses de otras campañas que contaran con la complacencia de lo que era las autodefensa del Bloque Central Bolívar.
José Nadim Arabia denunció que “muchos líderes nos decían que llegaban desmovilizados exigiendo: hay que votar por el médico”, refiriéndose a Valencia, que en los últimos años se desempeñó como gerente del hospital de El Bagre, otro municipio del Bajo Cauca controlado por el Bloque Central Bolívar. Aun así se sabe que el candidato Arabia, derrotado en las elecciones, participó activamente en la marcha de respaldo a las AUC, que organizaron ganaderos y campesinos en Caucasia.
Un ex asesor del bloque Mineros de las AUC señala que los dos candidatos punteros fueron respaldados por personas cercanas a los paramilitares en la zona. Valencia rechaza cualquier vinculación con paramilitares y asegura que su campaña fue respaldada por un grupo de ciudadanos y profesionales de Caucasia, sin embargo, dijo que no conoce si desmovilizados o ex lugartenientes de los paramilitares participaron en sus manifestaciones. “Es muy difícil distinguir a todos los que apoyaron mi campaña”, agregó.
Aquí, el partido liberal conservó el poder en el Concejo con cinco curules –dos de ellos en la lista del movimiento Unidos por Caucasia que consiguió cuatro–, mientras los recién llegados de Convergencia Ciudadana lograron cuatro concejales, el resto de las 15 curules se las repartieron los partidos Conservador, La U, Colombia Viva y Colombia Democrática.
Para el alcalde electo, tanto la problemática del narcotráfico como el surgimiento de nuevos paramilitares son asuntos del resorte del gobierno nacional y él apoyará todas las medidas que adopte el presidente Uribe.
En la región se asegura que alias el ‘Flaco’ o el ‘Primo’ manejaría la parte operativa de las nuevas bandas, mientras alias ‘Cuéllar’ mueve los hilos dejados por ‘Macaco’ en municipios como Bagre, Saragoza y Nechí, en donde narcotraficantes intentan retomar el vacío territorial del desmovilizado Bloque Central Bolívar.
En Nechí, a 45 minutos de Caucasia en lancha, se siente la baja de la producción de coca y los avances de la guerrilla y grupos de narcotraficantes. “Hay amenazas a la gente en San Pablo, San Pedro arriba y Trinidad, sitios cocaleros por tradición de control repartido entre la guerrilla, paras y narcos entre otros, que operan en la región”, señala un sacerdote que conoce la zona.
En este municipio ganó el candidato del partido Alas Equipo Colombia, Miguel Ángel Franco, de quien se asegura fue apoyado por la administración municipal en su campaña electoral. “Estamos en un medio en donde cualquiera abre la boca y le puede costar”, dice un político de la región que fue amenazado durante la campaña electoral.
Territorio Mancuso
Córdoba, Montelíbano y Tierralta son municipios que habían sido tradicionalmente feudos de Salvatore Mancuso, pero también de dos caciques liberales: Salomón Arana y Juan Manuel López. Aquí, en las estribaciones del nudo de Paramillo, aún persiste la sombra del temido líder paramilitar, en donde se dice que ganó en Montelíbano y perdió en Tierralta.
En Córdoba, de 28 alcaldías, 14 fueron conseguidas por el partido liberal, manejado por Juan Manuel López Cabrales, preso en la Picota por nexos con la para-política. López, un reconocido cacique liberal, respaldó la candidatura en Tierralta de Aníbal Ortiz.
Lo que parece ocurrir en esta zona del departamento, con una guerrilla debilitada y las AUC en una posición de reconstruir fuerzas políticas, sin una presión armada evidente, es que los antiguos jefes paramilitares o sus antiguos socios intentaron mantenerse en el poder financiando campañas. “En la medida en que tienen poder, tienen aliados”, señala un analista de una de las universidades de la región que ha estudiado el vínculo entre paramilitares y el poder local. La mayor preocupación en Tierralta es el aumento de la criminalidad. En lo corrido del año han sido asesinados 30 desmovilizados, al parecer por ajustes de cuentas entre ellos mismos, el último fue el de alias ‘Paco Paco’, un ex miliciano cercano a Mancuso, al parecer por negocios con narcotraficantes.
Ante la ola de asesinatos, entre algunos desmovilizados hablan de rearmarse o enrolarse con los grupos emergentes como los llamados Traquetos o las Águilas Negras. “Es mejor morir con un fusil, que en la calle vendiendo mercancía”, masculla un desmovilizado en la plaza del pueblo donde con frecuencia se reúnen a hablar de la inseguridad.
En la región se habla de un rearme en sitios como Crucito, en pleno nudo de Paramillo, del que se dice es el epicentro de comercialización de coca de esa zona. Un líder de Crucito señala que es evidente la presencia en la parte alta de Paramillo, en especial de un grupo comandado por los ‘Mellizos’. “Se dice que alias el ‘Pollo’ Lizcano es uno de los nuevos comandantes de la zona; alias ‘Franco’ y Alias ‘Juancho’, el nuevo jefe para en el nudo de Paramillo sería alias el ‘Chivo’. Todos ellos están con los ‘Mellizos’”, explica.
En esta zona cada día se siente una mayor presión sobre el campesino con la fumigación y la erradicación. “Acaban hasta con los cultivos de pancoger”, lo que ha hecho que en el pueblo se sienta el descenso en el negocio de la coca, precios altos, desempleo y una ola de robos a plena luz del día. “El pueblo está cada día más inseguro”, dice un mototaxista.
En Tierradentro, uno de los mayores centros de comercialización de droga, una líder comunitaria asegura que sus habitantes sienten el recrudecimiento de las acciones entre narcos, guerrilla y la fuerza pública, por el control de la zona. Desde cuando la guerrilla asesinó a 21 policías el primero de noviembre de 2006, las Farc han continuado su hostigamiento a la población civil, en especial por las fumigaciones y la erradicación manual. Un sacerdote señala que cada vez los campesinos denuncian que, con las fumigaciones y las presiones de los sectores armados, son muy pocas las opciones que tienen para salir del círculo vicioso del conflicto marcado por los cultivos ilícitos. “Hay que saber leer las señales de lo que pasa, esta es una tierra buena pero no hay opciones para el campesino”.
En el panorama político, en Tierralta el candidato ganador, Aníbal Ortiz, no ha sido ajeno a lo que ocurre en su entorno. Desde cuando ganó las elecciones, por un estrecho margen de 306 votos frente a Carlos Arturo Cogollo, de La U, tiene que andar con escoltas, mientras aún no se sabe si se podrá posesionar el primero de enero, por una serie de demandas interpuestas por Cogollo.
De este último se asegura que fue respaldado por la actual administración. Sin embargo, la población habría elegido a Ortiz como una señal clara a los antiguos caciques del municipio. En esta población el partido liberal de Juan Manuel López logró cuatro curules; La U, Cambio Radical y Convergencia Ciudadana lograron dos cada uno; Alas Equipo Colombia, el Partido Conservador y Colombia Democrática obtuvieron una curul, respectivamente.
Con todo esto, es evidente que en la zona se registra un marcado declive de las economías dependientes del narcotráfico, también ha habido una mayor participación democrática en varios municipios, aunque se teme que, por el derroche de recursos en algunas campañas y un cambio de perfil de los antiguos financiadores de las AUC, algunas administraciones aún sigan en manos de intereses oscuros y que al final la zona no haya recuperado la libertad que perdió bajo el control de los paramilitares.
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El nudo que rodea al Paramillo
En las estribaciones del Nudo de Paramillo, cuatro municipios: Caucasia, Tarazá, Montelibano y Tierralta, tratan de salir de un pasado marcado por el control paramilitar, ahora el narcotráfico y el miedo por el surgimiento de nuevos grupos delincuenciales son las nuevas pesadillas de una región que padece la paradoja de ser una de las más ricas del país y en donde sus pobladores viven y mueren en parte por el negocio de las drogas ilícitas.
Por Cesar Molinares
Fecha: 02/26/2008 -
Alrededor de las estribaciones del nudo del Paramillo, en el Bajo Cauca y el Alto Sinú, donde antes mandaban los paramilitares, se libra una guerra soterrada por el control del narcotráfico, la administración pública y la política de la zona. Allí los pobladores de estos municipios de Antioquia y Córdoba sólo saben callar por miedo.
Por estas ricas tierras, que fueron de control de las Autodefensas Unidas de Colombia, ya no se siente la presión armada que ejercían sobre la población civil. Ahora, frente a la entrega de los paras, nuevos grupos delincuenciales ejercen otro tipo de presión sobre los pobladores de la región, que sin armas igual intimida.
La zona vive otra realidad: El descenso de los cultivos ilícitos, por la presión de las autoridades, ha provocado nuevos escenarios entre las bandas que luchan por el control de los restos de un negocio que cada día es menos lucrativo en la región. Con esto también es evidente el impacto sobre las economías locales que se ven afectadas por el descenso en la actividad del narcotráfico.
En la pasada campaña electoral el apoyo de grupos de desmovilizados a varias campañas políticas, las amenazas a ciertos candidatos y los asesinatos en poblaciones como Tarazá y Tierralta denotan una nueva faceta de la guerra por un territorio que trata de salir del control del narcotráfico.Los desmovilizados fueron vitales en la pasada contienda y juegan un papel importante en el plano político de la zona, en donde su participación es vista con cierto temor por muchos de los habitantes de los municipios recorridos por Votebien.com.
Además, los pobladores tienen miedo por el surgimiento de nuevos actores delincuenciales que no se descarta tengan injerencia en las administraciones municipales. Aun así, es evidente que la menor presión armada generó una mayor participación tanto en las urnas como en las candidaturas.
Tarazá en el medio
En la parte alta de Tarazá, el padre Elkin en traje de fatiga supervisa las obras de construcción de bóvedas en el cementerio local. A un costado señala una hilera de tumbas con fechas del 2007, todas de cuerpos sin identificar que trajo el río.
En los últimos 10 meses, 15 cadáveres han aparecido en los bancos de arena que se forman a los costados de este afluente del Cauca, en donde volquetas levantan puñados de grava que sirven para construir sus tumbas. Es la señal de la lucha territorial que se libra río arriba entre narcotraficantes, bandas emergentes como las Águilas Negras y la guerrilla de las Farc. “En el pueblo se cree que son ajustes de cuentas entre narcos de Santa Rita, Ituango y La Caucana, en donde se concentran las plantaciones de coca”, explica el sacerdote.
Desde cuando se desmovilizó el bloque Mineros comandado por el paramilitar Ramiro ‘Cuco’ Vanoy, esta zona pareciera estar sin dueño y el vacío ha sumido al pueblo en la incertidumbre sobre quien la controla ahora. Este pequeño municipio, que se extiende sobre la margen izquierda del río Cauca y a lado y lado de la troncal de Occidente, lleva varios meses sufriendo las consecuencias de esta disputa y del declive del narcotráfico por las fumigaciones en las estribaciones del nudo del Paramillo.
“Muchos comerciantes se han ido y poco a poco, el comercio se ha visto afectado por las fumigaciones a los cultivos de coca”, explica un líder comunitario. Lo cierto es que la falta de empleo y dinero del narcotráfico podría ser una de las explicaciones para el auge de candidatos a corporaciones como el Concejo, al que se presentaron 100 candidatos, mientras tres se lanzaron a la alcaldía. Pero aun así, no fue una campaña tranquila. Según explica un viejo líder comunitario, éstas por tradición han sido violentas y disputadas, por eso se propuso una tregua. Hubo un pacto de no agresión que cumplían los aspirantes, mas no sus seguidores.
En Tarazá la presencia de los desmovilizados en algunas manifestaciones se vio como el visto bueno del antiguo bloque Mineros de las AUC a la candidatura de Miguel Ángel Gómez, un ex trabajador minero que ya había sido alcalde de la población y que en esta oportunidad le sacó más de 2.000 votos a Héctor Leonidas Giraldo, quien se postuló por un movimiento de firmas.
Los liberales fueron los ganadores de las elecciones: además de la alcaldía, tienen siete de las 13 curules del Concejo; Alianza Social Indígena logró dos, mientras Cambio Radical, Colombia Democrática, Alas Equipo Colombia y Colombia Viva lograron una curul cada partido. Un concejal del grupo Miguelista –como se hacen llamar los seguidores del nuevo alcalde– desestima los comentarios que se hacen de su líder político y asegura que buena parte de los habitantes del pueblo ha tenido alguna relación con los paramilitares y que la presencia de desmovilizados en las campañas no puede ser interpretada como un apoyo de Vanoy.
Caucasia río abajo
En Caucasia los políticos mantienen un pacto de silencio. “Hay que ver y callar”, sentencia un ex candidato al Concejo. Lo cierto es que este municipio de 100.000 habitantes, de donde salió la polémica ex representante a la Cámara Rocío Arias, mantiene una calma aparente.
Después de las elecciones de octubre en las que el candidato por el partido Convergencia Ciudadana, el médico Jorge Iván Valencia, se alzó con la alcaldía, nadie quiere hablar de las elecciones y de la injerencia de grupos armados en el debate político, ni mucho menos de la guerra territorial que existe en la región por el control del tráfico de drogas en el Bajo Cauca.
Las amenazas a ciertas candidaturas hicieron temer entre los habitantes de Caucasia que detrás estas fueran motivadas por intereses de otras campañas que contaran con la complacencia de lo que era las autodefensa del Bloque Central Bolívar.
José Nadim Arabia denunció que “muchos líderes nos decían que llegaban desmovilizados exigiendo: hay que votar por el médico”, refiriéndose a Valencia, que en los últimos años se desempeñó como gerente del hospital de El Bagre, otro municipio del Bajo Cauca controlado por el Bloque Central Bolívar. Aun así se sabe que el candidato Arabia, derrotado en las elecciones, participó activamente en la marcha de respaldo a las AUC, que organizaron ganaderos y campesinos en Caucasia.
Un ex asesor del bloque Mineros de las AUC señala que los dos candidatos punteros fueron respaldados por personas cercanas a los paramilitares en la zona. Valencia rechaza cualquier vinculación con paramilitares y asegura que su campaña fue respaldada por un grupo de ciudadanos y profesionales de Caucasia, sin embargo, dijo que no conoce si desmovilizados o ex lugartenientes de los paramilitares participaron en sus manifestaciones. “Es muy difícil distinguir a todos los que apoyaron mi campaña”, agregó.
Aquí, el partido liberal conservó el poder en el Concejo con cinco curules –dos de ellos en la lista del movimiento Unidos por Caucasia que consiguió cuatro–, mientras los recién llegados de Convergencia Ciudadana lograron cuatro concejales, el resto de las 15 curules se las repartieron los partidos Conservador, La U, Colombia Viva y Colombia Democrática.
Para el alcalde electo, tanto la problemática del narcotráfico como el surgimiento de nuevos paramilitares son asuntos del resorte del gobierno nacional y él apoyará todas las medidas que adopte el presidente Uribe.
En la región se asegura que alias el ‘Flaco’ o el ‘Primo’ manejaría la parte operativa de las nuevas bandas, mientras alias ‘Cuéllar’ mueve los hilos dejados por ‘Macaco’ en municipios como Bagre, Saragoza y Nechí, en donde narcotraficantes intentan retomar el vacío territorial del desmovilizado Bloque Central Bolívar.
En Nechí, a 45 minutos de Caucasia en lancha, se siente la baja de la producción de coca y los avances de la guerrilla y grupos de narcotraficantes. “Hay amenazas a la gente en San Pablo, San Pedro arriba y Trinidad, sitios cocaleros por tradición de control repartido entre la guerrilla, paras y narcos entre otros, que operan en la región”, señala un sacerdote que conoce la zona.
En este municipio ganó el candidato del partido Alas Equipo Colombia, Miguel Ángel Franco, de quien se asegura fue apoyado por la administración municipal en su campaña electoral. “Estamos en un medio en donde cualquiera abre la boca y le puede costar”, dice un político de la región que fue amenazado durante la campaña electoral.
Territorio Mancuso
Córdoba, Montelíbano y Tierralta son municipios que habían sido tradicionalmente feudos de Salvatore Mancuso, pero también de dos caciques liberales: Salomón Arana y Juan Manuel López. Aquí, en las estribaciones del nudo de Paramillo, aún persiste la sombra del temido líder paramilitar, en donde se dice que ganó en Montelíbano y perdió en Tierralta.
En Córdoba, de 28 alcaldías, 14 fueron conseguidas por el partido liberal, manejado por Juan Manuel López Cabrales, preso en la Picota por nexos con la para-política. López, un reconocido cacique liberal, respaldó la candidatura en Tierralta de Aníbal Ortiz.
Lo que parece ocurrir en esta zona del departamento, con una guerrilla debilitada y las AUC en una posición de reconstruir fuerzas políticas, sin una presión armada evidente, es que los antiguos jefes paramilitares o sus antiguos socios intentaron mantenerse en el poder financiando campañas. “En la medida en que tienen poder, tienen aliados”, señala un analista de una de las universidades de la región que ha estudiado el vínculo entre paramilitares y el poder local. La mayor preocupación en Tierralta es el aumento de la criminalidad. En lo corrido del año han sido asesinados 30 desmovilizados, al parecer por ajustes de cuentas entre ellos mismos, el último fue el de alias ‘Paco Paco’, un ex miliciano cercano a Mancuso, al parecer por negocios con narcotraficantes.
Ante la ola de asesinatos, entre algunos desmovilizados hablan de rearmarse o enrolarse con los grupos emergentes como los llamados Traquetos o las Águilas Negras. “Es mejor morir con un fusil, que en la calle vendiendo mercancía”, masculla un desmovilizado en la plaza del pueblo donde con frecuencia se reúnen a hablar de la inseguridad.
En la región se habla de un rearme en sitios como Crucito, en pleno nudo de Paramillo, del que se dice es el epicentro de comercialización de coca de esa zona. Un líder de Crucito señala que es evidente la presencia en la parte alta de Paramillo, en especial de un grupo comandado por los ‘Mellizos’. “Se dice que alias el ‘Pollo’ Lizcano es uno de los nuevos comandantes de la zona; alias ‘Franco’ y Alias ‘Juancho’, el nuevo jefe para en el nudo de Paramillo sería alias el ‘Chivo’. Todos ellos están con los ‘Mellizos’”, explica.
En esta zona cada día se siente una mayor presión sobre el campesino con la fumigación y la erradicación. “Acaban hasta con los cultivos de pancoger”, lo que ha hecho que en el pueblo se sienta el descenso en el negocio de la coca, precios altos, desempleo y una ola de robos a plena luz del día. “El pueblo está cada día más inseguro”, dice un mototaxista.
En Tierradentro, uno de los mayores centros de comercialización de droga, una líder comunitaria asegura que sus habitantes sienten el recrudecimiento de las acciones entre narcos, guerrilla y la fuerza pública, por el control de la zona. Desde cuando la guerrilla asesinó a 21 policías el primero de noviembre de 2006, las Farc han continuado su hostigamiento a la población civil, en especial por las fumigaciones y la erradicación manual. Un sacerdote señala que cada vez los campesinos denuncian que, con las fumigaciones y las presiones de los sectores armados, son muy pocas las opciones que tienen para salir del círculo vicioso del conflicto marcado por los cultivos ilícitos. “Hay que saber leer las señales de lo que pasa, esta es una tierra buena pero no hay opciones para el campesino”.
En el panorama político, en Tierralta el candidato ganador, Aníbal Ortiz, no ha sido ajeno a lo que ocurre en su entorno. Desde cuando ganó las elecciones, por un estrecho margen de 306 votos frente a Carlos Arturo Cogollo, de La U, tiene que andar con escoltas, mientras aún no se sabe si se podrá posesionar el primero de enero, por una serie de demandas interpuestas por Cogollo.
De este último se asegura que fue respaldado por la actual administración. Sin embargo, la población habría elegido a Ortiz como una señal clara a los antiguos caciques del municipio. En esta población el partido liberal de Juan Manuel López logró cuatro curules; La U, Cambio Radical y Convergencia Ciudadana lograron dos cada uno; Alas Equipo Colombia, el Partido Conservador y Colombia Democrática obtuvieron una curul, respectivamente.
Con todo esto, es evidente que en la zona se registra un marcado declive de las economías dependientes del narcotráfico, también ha habido una mayor participación democrática en varios municipios, aunque se teme que, por el derroche de recursos en algunas campañas y un cambio de perfil de los antiguos financiadores de las AUC, algunas administraciones aún sigan en manos de intereses oscuros y que al final la zona no haya recuperado la libertad que perdió bajo el control de los paramilitares.
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Coca, balas y votos
Coca, balas y votos
¿Cómo incidió el narcotráfico en las pasadas elecciones? Informe Especial elaborado en el marco de la Alianza Votebien.com con el apoyo de Fescol y la Fundación Avina
Por Claudia López y Gustavo Duncan
*Informe elaborado en el marco de la Alianza Votebien.com con el apoyo de Fescol y la Fundación Avina
Un halo de optimismo ha rodeado el ambiente político del país por triunfos de candidatos distantes a las maquinarias como los casos de Salazar en Medellín, Pinedo en Cartagena y Verano en Atlántico. La imagen asociada al clientelismo y a la política tradicional de sus contendores contribuyó a fortalecer esta percepción. Otros casos son más significativos porque a la imagen de clientelismo y politiquería de los opositores, se suma el legado de coca, balas y votos de la parapolítica. Fue así que los resultados electorales en Santander y Cesar han sido utilizados como ejemplos para mostrar que el proceso de desmovilización de las autodefensas ha contribuido a depurar las elecciones en el país. Sin embargo, pese a que en efecto la coacción armada del paramilitarismo fue menor en estas elecciones, la violencia política no se redujo, la coacción política fue distinta que en otras ocasiones y la presión económica a los votantes aumentó. Lo cierto es que el narcotráfico y los ejércitos irregulares y violentos que crecen a su vera continúan siendo el eje de la economía y la política de muchas regiones en Colombia porque la coca necesita de las balas y los votos para sobrevivir.
Este documento es una interpretación de la naturaleza del riesgo electoral sobre la influencia del narcotráfico y organizaciones armadas irregulares en las pasadas elecciones de octubre de 2007, de acuerdo a la información oficial disponible. Por riesgo electoral se entiende en este documento el hecho que los ciudadanos no pueden elegir o ser elegidos de manera libre, sino mediados por la coacción armada o económica de actores ilegales. Cuando existe en una zona presencia de narcotraficantes, guerrillas y paramilitares, por supuesto, el riesgo aumenta, bien sea por ser los candidatos y electores sujetos de riesgo, debido a las presiones que reciben de los grupos armados irregulares y empresarios de la droga, o agentes de riesgo, si es que ya tienen algún tipo de vínculo previo con los actores ilegales para las elecciones.
La naturaleza de ese riesgo a su vez está dada por las necesidades de protección e impunidad de los empresarios de la droga. Desde cocaleros hasta capos del narcotráfico intervienen a su modo en el poder político en busca de reducir los riesgos inherentes a un negocio ilegal. Pero sus estrategias difieren significativamente, pueden ir desde el pago de los cocaleros a guerrillas y paramilitares en las zonas de cultivos hasta el soborno a miembros de la fuerza pública y la cooptación de los representantes electos en las zonas de residencia de los grandes capos. En últimas, la forma en que el narcotraficante interviene en el poder político depende de la fase del negocio en que está especializado. Para efectos de este documento el narcotráfico se diferencia en cuatro fases: i) cultivos (desde la siembra hasta la producción de pasta y base de coca), ii) procesamiento y transporte (desde la compra de la base hasta su colocación del producto final en mercados internacionales), iii) testaferrato y lavado de activos (desde la repatriación de capitales hasta su incorporación en la economía legal) y iv) residencia y disfrute, que incluye los lugares donde residen los narcotraficantes y disfrutan de su riqueza.
Además de la fase del negocio presente en el territorio, la naturaleza del riesgo va a estar determinada por la presencia de actores armados ilegales y la demografía del territorio. Por ejemplo en zonas aisladas, de frontera, de población esencialmente rural, sin sólida presencia estatal, los ejércitos irregulares, sean guerrilla o paramilitares, tienen la capacidad de ser los mediadores y determinantes de los negocios lícitos, ilícitos y la política. Actúan como verdaderos estados. En otros casos, el interés puede no ser actuar como estado, pero si garantizar la seguridad y la primacía social de los narcotraficantes. En ambos casos su interés por la política es alto y seguramente promueven candidatos aliados, lo cual tiende a presentarse en los territorios que son lugar de la tercera y cuarta fases antes descritas, testaferrato y residencia y disfrute de la riqueza.. Otro caso sería el de los lugares donde la fase del negocio que predomina es la segunda, la de transporte y el procesamiento, que suelen ser mezclas de cabeceras urbanas con corredores rurales sobre los cuales se ejerce una fuerte presión económica y armada, con grandes ejércitos irregulares para proteger las inversiones que esta fase del negocio demanda. En estas zonas la relación con la política es indispensable pero más pragmática, en el sentido de que tratarán de someter, por la filtración, la fuerza o el soborno, a los candidatos y a quien quiera que sea elegido.
La pregunta es entonces ¿continuaron los empresarios del narcotráfico vinculados a la política sólo a través de la financiación de las campañas y de la cooptación económica de los candidatos vencedores? Ó ¿aquellas organizaciones narcotraficantes que disponen de aparatos armados, principalmente guerrillas y paramilitares emergentes, incrementaron su participación en los procesos electorales en la medida que se intensifique la guerra por el control territorial luego de la desmovilización de las autodefensas?
Un análisis más detallado de los resultados electorales de octubre muestra que a partir de la desmovilización de las autodefensas las cosas cambiaron, pero no se trató del fin de las relaciones de crimen organizado, narcotraficantes y políticos. Se dieron en cambio, nuevas estrategias en las relaciones y reajustes para definir nuevos poderes en los tres grandes negocios de las regiones colombianas: la coca, la bala y los votos. Para entender cómo esas posibles relaciones se reflejan en el mapa político actual, este documento describe los resultados obtenidos por cada partido en los municipios donde se desarrolla el negocio del narcotráfico. De igual forma sus resultados se apoyan también en las cuatro notas que acompañan este estudio realizadas por el equipo de Votebien.com sobre Catatumbo, sur del Cesar, Caucasia, Montelíbano, Tierralta, Cauca, Nariño, Guaviare y Meta.
De dicho análisis se obtienen cuatro conclusiones principales sobre lo que pasó y lo que vendrá. La primera es que lo más significativo de las pasadas elecciones fue que debido a la desmovilización paramilitar, la estrategia electoral de los narcotraficantes se centró en el dinero. Y los resultados no fueron tan favorables como se hubiera previsto si se tiene en cuenta el entorno tan clientelista, carente de ideologías y proclive a la venta del voto por parte de muchos ciudadanos. La moraleja sería entonces que la plata no lo es todo en las elecciones, también está el ejercicio privado de la fuerza y la cooptación social y política que esta permite.
La segunda es que la competencia electoral aumentará mientras no exista un aparato armado, que permanente y sistemáticamente, restrinja los derechos políticos de la ciudadanía. Pero en la medida que la competencia y la participación electoral aumentan, aumentan también los costos de las campañas. Por eso, estas elecciones fueron más costosas para el narcotráfico. Simplemente porque había que comprar más votos.
La tercera conclusión, y al parecer la más preocupante, es que desde hace ya bastante tiempo, ha surgido en Colombia un sector de la clase política que se ha especializado en el triunfo de elecciones ya no solamente para acaparar las rentas publicas, sino para negociar también impunidad e inmunidad con los empresarios del narcotráfico. Esos sectores han llegado a un nivel de organización tal, que incluso se han independizado de los partidos tradicionales. Ahora, con todo y la reforma política de 2003, pueden darse el lujo de ‘poseer’ sus propios partidos y competir por el manejo de los cargos públicos, de las zonas más rentables y estratégicas para el narcotráfico en Colombia.
En ese sentido llaman especialmente la atención los resultados obtenidos en las pasadas elecciones por el Partido de la U, Apertura Liberal, Convergencia Ciudadana, Colombia Viva y Alas Equipo Colombia. El patrón de crecimiento de estos grupos en regiones donde hay gran posibilidad de ser sometidos o permeados por actores del narcotráfico y de armados ilegales, vuelven a estos partidos y sus directivos o sujetos de riesgo o agentes de riesgo. Partiendo de la buena fe, debe suponerse que en principio todos ellos son sujetos de alto riesgo no sólo en su gestión sino incluso en su vida. Serán sus resultados como mandatarios, y en particular como jefes de la policía de un territorio, lo que indicara en qué posición de riesgo se encontraba y al servicio de que intereses.
Y la cuarta conclusión es que a pesar de la disminución de la influencia paramilitar por todo el proceso de paz, el narcotráfico y las organizaciones armadas que se financian de sus recursos participaron en política. Esto es consecuencia de una necesidad apremiante para los productores de drogas: la protección frente a las autoridades estatales. Por eso va a ser improbable que mientras persista el narcotráfico como una actividad extendida en el territorio nacional, no existan estrechos vínculos con el poder político, sean funcionarios públicos o candidatos en campaña.
VOTEBIEN.COM/2007
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¿Cómo incidió el narcotráfico en las pasadas elecciones? Informe Especial elaborado en el marco de la Alianza Votebien.com con el apoyo de Fescol y la Fundación Avina
Por Claudia López y Gustavo Duncan
*Informe elaborado en el marco de la Alianza Votebien.com con el apoyo de Fescol y la Fundación Avina
Un halo de optimismo ha rodeado el ambiente político del país por triunfos de candidatos distantes a las maquinarias como los casos de Salazar en Medellín, Pinedo en Cartagena y Verano en Atlántico. La imagen asociada al clientelismo y a la política tradicional de sus contendores contribuyó a fortalecer esta percepción. Otros casos son más significativos porque a la imagen de clientelismo y politiquería de los opositores, se suma el legado de coca, balas y votos de la parapolítica. Fue así que los resultados electorales en Santander y Cesar han sido utilizados como ejemplos para mostrar que el proceso de desmovilización de las autodefensas ha contribuido a depurar las elecciones en el país. Sin embargo, pese a que en efecto la coacción armada del paramilitarismo fue menor en estas elecciones, la violencia política no se redujo, la coacción política fue distinta que en otras ocasiones y la presión económica a los votantes aumentó. Lo cierto es que el narcotráfico y los ejércitos irregulares y violentos que crecen a su vera continúan siendo el eje de la economía y la política de muchas regiones en Colombia porque la coca necesita de las balas y los votos para sobrevivir.
Este documento es una interpretación de la naturaleza del riesgo electoral sobre la influencia del narcotráfico y organizaciones armadas irregulares en las pasadas elecciones de octubre de 2007, de acuerdo a la información oficial disponible. Por riesgo electoral se entiende en este documento el hecho que los ciudadanos no pueden elegir o ser elegidos de manera libre, sino mediados por la coacción armada o económica de actores ilegales. Cuando existe en una zona presencia de narcotraficantes, guerrillas y paramilitares, por supuesto, el riesgo aumenta, bien sea por ser los candidatos y electores sujetos de riesgo, debido a las presiones que reciben de los grupos armados irregulares y empresarios de la droga, o agentes de riesgo, si es que ya tienen algún tipo de vínculo previo con los actores ilegales para las elecciones.
La naturaleza de ese riesgo a su vez está dada por las necesidades de protección e impunidad de los empresarios de la droga. Desde cocaleros hasta capos del narcotráfico intervienen a su modo en el poder político en busca de reducir los riesgos inherentes a un negocio ilegal. Pero sus estrategias difieren significativamente, pueden ir desde el pago de los cocaleros a guerrillas y paramilitares en las zonas de cultivos hasta el soborno a miembros de la fuerza pública y la cooptación de los representantes electos en las zonas de residencia de los grandes capos. En últimas, la forma en que el narcotraficante interviene en el poder político depende de la fase del negocio en que está especializado. Para efectos de este documento el narcotráfico se diferencia en cuatro fases: i) cultivos (desde la siembra hasta la producción de pasta y base de coca), ii) procesamiento y transporte (desde la compra de la base hasta su colocación del producto final en mercados internacionales), iii) testaferrato y lavado de activos (desde la repatriación de capitales hasta su incorporación en la economía legal) y iv) residencia y disfrute, que incluye los lugares donde residen los narcotraficantes y disfrutan de su riqueza.
Además de la fase del negocio presente en el territorio, la naturaleza del riesgo va a estar determinada por la presencia de actores armados ilegales y la demografía del territorio. Por ejemplo en zonas aisladas, de frontera, de población esencialmente rural, sin sólida presencia estatal, los ejércitos irregulares, sean guerrilla o paramilitares, tienen la capacidad de ser los mediadores y determinantes de los negocios lícitos, ilícitos y la política. Actúan como verdaderos estados. En otros casos, el interés puede no ser actuar como estado, pero si garantizar la seguridad y la primacía social de los narcotraficantes. En ambos casos su interés por la política es alto y seguramente promueven candidatos aliados, lo cual tiende a presentarse en los territorios que son lugar de la tercera y cuarta fases antes descritas, testaferrato y residencia y disfrute de la riqueza.. Otro caso sería el de los lugares donde la fase del negocio que predomina es la segunda, la de transporte y el procesamiento, que suelen ser mezclas de cabeceras urbanas con corredores rurales sobre los cuales se ejerce una fuerte presión económica y armada, con grandes ejércitos irregulares para proteger las inversiones que esta fase del negocio demanda. En estas zonas la relación con la política es indispensable pero más pragmática, en el sentido de que tratarán de someter, por la filtración, la fuerza o el soborno, a los candidatos y a quien quiera que sea elegido.
La pregunta es entonces ¿continuaron los empresarios del narcotráfico vinculados a la política sólo a través de la financiación de las campañas y de la cooptación económica de los candidatos vencedores? Ó ¿aquellas organizaciones narcotraficantes que disponen de aparatos armados, principalmente guerrillas y paramilitares emergentes, incrementaron su participación en los procesos electorales en la medida que se intensifique la guerra por el control territorial luego de la desmovilización de las autodefensas?
Un análisis más detallado de los resultados electorales de octubre muestra que a partir de la desmovilización de las autodefensas las cosas cambiaron, pero no se trató del fin de las relaciones de crimen organizado, narcotraficantes y políticos. Se dieron en cambio, nuevas estrategias en las relaciones y reajustes para definir nuevos poderes en los tres grandes negocios de las regiones colombianas: la coca, la bala y los votos. Para entender cómo esas posibles relaciones se reflejan en el mapa político actual, este documento describe los resultados obtenidos por cada partido en los municipios donde se desarrolla el negocio del narcotráfico. De igual forma sus resultados se apoyan también en las cuatro notas que acompañan este estudio realizadas por el equipo de Votebien.com sobre Catatumbo, sur del Cesar, Caucasia, Montelíbano, Tierralta, Cauca, Nariño, Guaviare y Meta.
De dicho análisis se obtienen cuatro conclusiones principales sobre lo que pasó y lo que vendrá. La primera es que lo más significativo de las pasadas elecciones fue que debido a la desmovilización paramilitar, la estrategia electoral de los narcotraficantes se centró en el dinero. Y los resultados no fueron tan favorables como se hubiera previsto si se tiene en cuenta el entorno tan clientelista, carente de ideologías y proclive a la venta del voto por parte de muchos ciudadanos. La moraleja sería entonces que la plata no lo es todo en las elecciones, también está el ejercicio privado de la fuerza y la cooptación social y política que esta permite.
La segunda es que la competencia electoral aumentará mientras no exista un aparato armado, que permanente y sistemáticamente, restrinja los derechos políticos de la ciudadanía. Pero en la medida que la competencia y la participación electoral aumentan, aumentan también los costos de las campañas. Por eso, estas elecciones fueron más costosas para el narcotráfico. Simplemente porque había que comprar más votos.
La tercera conclusión, y al parecer la más preocupante, es que desde hace ya bastante tiempo, ha surgido en Colombia un sector de la clase política que se ha especializado en el triunfo de elecciones ya no solamente para acaparar las rentas publicas, sino para negociar también impunidad e inmunidad con los empresarios del narcotráfico. Esos sectores han llegado a un nivel de organización tal, que incluso se han independizado de los partidos tradicionales. Ahora, con todo y la reforma política de 2003, pueden darse el lujo de ‘poseer’ sus propios partidos y competir por el manejo de los cargos públicos, de las zonas más rentables y estratégicas para el narcotráfico en Colombia.
En ese sentido llaman especialmente la atención los resultados obtenidos en las pasadas elecciones por el Partido de la U, Apertura Liberal, Convergencia Ciudadana, Colombia Viva y Alas Equipo Colombia. El patrón de crecimiento de estos grupos en regiones donde hay gran posibilidad de ser sometidos o permeados por actores del narcotráfico y de armados ilegales, vuelven a estos partidos y sus directivos o sujetos de riesgo o agentes de riesgo. Partiendo de la buena fe, debe suponerse que en principio todos ellos son sujetos de alto riesgo no sólo en su gestión sino incluso en su vida. Serán sus resultados como mandatarios, y en particular como jefes de la policía de un territorio, lo que indicara en qué posición de riesgo se encontraba y al servicio de que intereses.
Y la cuarta conclusión es que a pesar de la disminución de la influencia paramilitar por todo el proceso de paz, el narcotráfico y las organizaciones armadas que se financian de sus recursos participaron en política. Esto es consecuencia de una necesidad apremiante para los productores de drogas: la protección frente a las autoridades estatales. Por eso va a ser improbable que mientras persista el narcotráfico como una actividad extendida en el territorio nacional, no existan estrechos vínculos con el poder político, sean funcionarios públicos o candidatos en campaña.
VOTEBIEN.COM/2007
www.semana.com
Helicópteros con ex congresistas liberados llegan a Venezuela
Helicópteros con ex congresistas liberados llegan a Venezuela
Caracas.- Los cuatro ex congresistas colombianos liberados por las FARC llegaron el miércoles a la base aérea de la localidad suroccidental de Santo Domingo en medio de un gran despliegue de seguridad.
Tras seis años de cautiverio a manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), los ex congresistas recuperaron el miércoles su libertad, cuando una comitiva a bordo de dos helicópteros con emblemas de la Cruz Roja los recibió en un punto indeterminado de las junglas del sureño departamento colombiano de Guaviare, destacó AP.
El ministro de Interior y Justicia de Venezuela, Ramón Rodríguez Chacín y la senadora colombiana Piedad Córdoba, que encabezaban la misión humanitaria, recibieron con abrazos a los ex congresistas al encontrarse con ellos en una ladera deforestada.
Los rehenes liberados Gloria Polanco de Lozada, Orlando Beltrán Cuéllar, Luis Eladio Pérez y Jorge Eduardo Gechem arribaron a las 4:52 de la tarde (20.45 GMT) al aeródromo de Santo Domingo.
Las imágenes difundidas por la cadena regional Telesur mostraron a los ex congresistas, vestidos con ropas deportivas, que bajaron a pie de los helicópteros para transbordar a un avión del gobierno venezolano que partió rumbo al aeropuerto internacional de Maiquetía, a las afueras de Caracas para reencontrarse con sus familiares tras seis años de secuestro.
"Es un día muy importante para el pueblo de Colombia...y para estas cuatro personas liberadas'', declaró a la prensa la directora del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Colombia, Barbara Hintermann, al anunciar que los ex congresistas estaban bajo resguardo de las autoridades venezolanas y delegados de esa organización.
"Parece que están en un estado de salud (propicio) para viajar hasta Caracas'', expresó.
Las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron en un comunicado del 31 de enero la liberación.
Emitieron un nuevo comunicado, que difundió la Agencia Bolivariana de Prensa, en el que expresaron el miércoles que ``esta liberación es la más contundente manifestación de que puede más la humanidad que la intransigencia. Ahora debe seguir el despeje militar'', una inamovible demanda para negociar la liberación del resto de rehenes a cambio de rebeldes presos.
Pero el ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos, repitió la posición del gobierno: no habrá retiro de tropas y una eventual negociación sería en una zona en la que actualmente no haya militares.
Esta desavenencia ha impedido por años el avance del denominado intercambio humanitario.
Santos dijo que los cuatro liberados no traen consigo pruebas de supervivencia de otros rehenes.
Daniel Lozada Polanco, hijo menor de la ex congresista liberada, expresó desde Caracas a radio Caracol, que "Dios quiera lleguen hoy, lleguen bien... y puedan adaptarse muy rápido a la vida cotidiana junto a sus familias''.
Esperaba con flores, globos, ropa e implementos de aseo personal a su mamá, "para que esté bien bonita'', dijo.
Las FARC liberaron el mes pasado a la ex congresista Consuelo González y a Clara Rojas, jefa de campaña de la ex candidata presidencial colombo-francesa Ingrid Betancourt. Mantienen cautivos a más de 40 políticos, militares, policías y tres estadounidenses.
www.eluniversal.com
Caracas.- Los cuatro ex congresistas colombianos liberados por las FARC llegaron el miércoles a la base aérea de la localidad suroccidental de Santo Domingo en medio de un gran despliegue de seguridad.
Tras seis años de cautiverio a manos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), los ex congresistas recuperaron el miércoles su libertad, cuando una comitiva a bordo de dos helicópteros con emblemas de la Cruz Roja los recibió en un punto indeterminado de las junglas del sureño departamento colombiano de Guaviare, destacó AP.
El ministro de Interior y Justicia de Venezuela, Ramón Rodríguez Chacín y la senadora colombiana Piedad Córdoba, que encabezaban la misión humanitaria, recibieron con abrazos a los ex congresistas al encontrarse con ellos en una ladera deforestada.
Los rehenes liberados Gloria Polanco de Lozada, Orlando Beltrán Cuéllar, Luis Eladio Pérez y Jorge Eduardo Gechem arribaron a las 4:52 de la tarde (20.45 GMT) al aeródromo de Santo Domingo.
Las imágenes difundidas por la cadena regional Telesur mostraron a los ex congresistas, vestidos con ropas deportivas, que bajaron a pie de los helicópteros para transbordar a un avión del gobierno venezolano que partió rumbo al aeropuerto internacional de Maiquetía, a las afueras de Caracas para reencontrarse con sus familiares tras seis años de secuestro.
"Es un día muy importante para el pueblo de Colombia...y para estas cuatro personas liberadas'', declaró a la prensa la directora del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Colombia, Barbara Hintermann, al anunciar que los ex congresistas estaban bajo resguardo de las autoridades venezolanas y delegados de esa organización.
"Parece que están en un estado de salud (propicio) para viajar hasta Caracas'', expresó.
Las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) anunciaron en un comunicado del 31 de enero la liberación.
Emitieron un nuevo comunicado, que difundió la Agencia Bolivariana de Prensa, en el que expresaron el miércoles que ``esta liberación es la más contundente manifestación de que puede más la humanidad que la intransigencia. Ahora debe seguir el despeje militar'', una inamovible demanda para negociar la liberación del resto de rehenes a cambio de rebeldes presos.
Pero el ministro de Defensa colombiano, Juan Manuel Santos, repitió la posición del gobierno: no habrá retiro de tropas y una eventual negociación sería en una zona en la que actualmente no haya militares.
Esta desavenencia ha impedido por años el avance del denominado intercambio humanitario.
Santos dijo que los cuatro liberados no traen consigo pruebas de supervivencia de otros rehenes.
Daniel Lozada Polanco, hijo menor de la ex congresista liberada, expresó desde Caracas a radio Caracol, que "Dios quiera lleguen hoy, lleguen bien... y puedan adaptarse muy rápido a la vida cotidiana junto a sus familias''.
Esperaba con flores, globos, ropa e implementos de aseo personal a su mamá, "para que esté bien bonita'', dijo.
Las FARC liberaron el mes pasado a la ex congresista Consuelo González y a Clara Rojas, jefa de campaña de la ex candidata presidencial colombo-francesa Ingrid Betancourt. Mantienen cautivos a más de 40 políticos, militares, policías y tres estadounidenses.
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