viernes, 28 de marzo de 2008

Colombia se queja de ataques desde Ecuador

Colombia se queja de ataques desde Ecuador

Solicita a Quito acceso para interrogar a la mexicana Lucía Alicia Moret


Agencias
El Gráfico
Jueves 27 de marzo de 2008

BOGOTÁ.— Colombia denunció ayer nuevos ataques de la guerrilla desde Ecuador, a la vez que pidió a la justicia de ese país acceso a tres mujeres, entre ellas la mexicana Lucía Alicia Moret, que sobrevivieron a un bombardeo a inicios de este mes en el que murió uno de los líderes de las FARC.
El objetivo de la solicitud es determinar cuál era la misión que cumplían en el campamento rebelde atacado.

En tanto, la fiscalía colombiana autorizó la entrega del cuerpo del ciudadano ecuatoriano Franklin Guillermo Aisalia, muerto durante el operativo contra las FARC.

EMPEORAN ACUSACIONES

El canciller Fernando Araújo se quejó de falta de cooperación de Ecuador en la lucha antiterrorista, en tanto su par ecuatoriana María Isabel Salvador dijo que Colombia aún no envía la información de los computadores del fallecido jefe guerrillero Raúl Reyes, que según las autoridades de Bogotá vinculan a Quito con las FARC.

“Esta semana que pasó nos siguieron disparando en contra de los erradicadores de droga en la frontera con Ecuador y eso no podemos aceptarlo”, dijo Araújo.

“Ningún gobierno se va a quedar con los brazos cruzados siendo testigo de cómo sus nacionales son asesinados desde el otro lado de la frontera”, añadió.

El comandante del Ejército colombiano, general Mario Montoya, dijo que su país denunciará los ataques ante la Organización de Estados Americanos (OEA).



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Cronología del caso de Franklin Aisalia

Crisis diplomática
Cronología del caso de Franklin Aisalia
Conozca los detalles de la historia del presunto guerrillero ecuatoriano cuyo cadáver fue traído a Colombia junto con el de Raúl Reyes. Aunque fue identificado, aún no se ve la salida a la crisis con Ecuador.
Fecha: 03/26/2008 -
La Fiscalía ecuatoriana confirmó este martes, a través de un informe pericial dactiloscópico, que el cadáver transportado de Ecuador a Colombia era el de Franklin Aisalia Molina, un ecuatoriano que, según el gobierno colombiano, se encontraba en el campamento guerrillero el día en que la incursión militar de sus tropas en territorio ecuatoriano dio con la muerte de alias Raúl Reyes, el segundo hombre más importante de las Farc. Así se pone fin a la incertidumbre sobre la identidad del ecuatoriano.

Su padre Guillermo Aisalia se encuentra en Colombia gestionando la repatriación de su cadáver.

Cuenta regresiva:

Esta foto la enviaron los padres de Franklin Aisalia para establecer si el cadáver que está en Bogotá corresponde al de su hijo En el video de fuentes de Inteligencia colombiana aparece un hombre con una camiseta del Ché, del cual las autoridades dicen que era el ecuatoriano que cayó muerto en el operativo contra Raúl Reyes
Franklin Aisalia nació en Quito el 21 de mayo de 1970. Era el tercero de cuatro hermanos. Según sus padres, vivía con ellos en un barrio quiteño conocido como Comité del Pueblo.

Aisalia se graduó de un colegio técnico en el cual estudió metalmecánica. También hizo cursos de cerrajería y llegó a tener su propio taller en el norte de Quito.

El 21 de febrero de este año, Aisalia le dijo a su familia que saldría a “hacer un encargo”. Su familia lo dio por desaparecido al ver que no regresaba.

El 1 de marzo Franklin Aisalia cayó muerto en el operativo contra el campamento en que se encontraba Raúl Reyes, en la frontera de Ecuador con Colombia. También murieron otras 24 personas, entre ellas cuatro mexicanos.

Su cuerpo, junto con el de Raúl Reyes, ese mismo día fue trasladado por el Ejército colombiano a Bogotá. Las autoridades afirmaron, debido a su parecido, que se trataba de ‘Julián Conrado’, conocido como el cantante de las Farc.

El 3 de marzo El director de Medicina Legal, Pedro Franco, dictaminó que las huellas dactilares del cadáver trasladado a Bogotá no coincidían con las de Conrado. Sin embargo, la noticia no tuvo mucho eco en los medios que estaban concentrados en el cubrimiento de la crisis diplomática que se desató por la incursión de tropas militares en territorio ecuatoriano.

A mediados de marzo Fernando Paspuel, un sobrino de Aisalia, mientras navegaba en Internet se encontró con una fotografía de su tío. Era del cadáver que inicialmente se había presentado por las autoridades como Julián Conrado.” Al verla supimos que no era él sino nuestro hijo”, dijo el padre de Franklin, Guillermo Aisalia.

El 20 de marzo el fiscal general de Ecuador, Washington Pesántez, anunció que los padres del joven Franklin Aisalia Molina, viajarían a Bogotá el 25 de marzo para confirmar si el cadáver corresponde al de su hijo. La cancillería ecuatoriana a través del gobierno argentino le pidió a Colombia que investigara “a fin de determinar con absoluta precisión la identidad de dicha persona y de este modo confirmar o descartar la presunción de los familiares de Aisalia”.

El 21 de marzo los padres de Franklin Aisalia aseguraron en diálogo con Caracol Radio que a su hijo no le gustaba la política y que no sabían qué se encontraba haciendo en un campamento guerrillero.
La noticia de que un ecuatoriano había muerto en el ataque militar recrudeció la crisis binacional. Al día siguiente el presidente de Ecuador, Rafael Correa, advirtió que la relación con Colombia se complicaría si se confirmaba que un ciudadano ecuatoriano había muerto por balas colombianas. El gobierno colombiano respondió que acataba lo acordado por la OEA y que el ataque fue contra el terrorismo y no contra la población civil. Mientras tanto la familia esperaba las indicaciones de su gobierno para poder viajar a Colombia a reclamar el cadáver.

El 23 de marzo las autoridades forenses en Colombia advirtieron que sólo quedaba una semana para la identificación del cadáver. De no lograrse su identificación, antes del tiempo establecido por la ley, que es de 1 mes, Medicina Legal procedería a la inhumación.
Ese mismo día, el Ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, confirmó que el cadáver era de un ciudadano ecuatoriano. Pero que se trataba de un colaborador de la guerrilla y no un ciudadano inocente.

Fuentes de inteligencia del Ejército colombiano identificaron el cadáver del ecuatoriano como Franklin Ponelia, alias “Lucho”. Según el Ejército alias “Lucho” aparece en varias fotografías acompañado de Nubia Calderón Trujillo, alias "Esperanza", quien sería su novia. Según el Ejército, Calderón y Aisalia “estaban encargados de facilitar el desplazamiento e identificación falsa de miembros de esta organización, en territorio ecuatoriano”.

Alias "Esperanza" aparece en un video en compañía de alias "La Toya", y de "Simón Trinidad", hoy preso en una cárcel de Estado Unidos.
Los padres de Aisalia niegan esa versión y dicen que el que sale en el video es crespo y tiene un bigote poblado que no corresponde a las señales de su hijo.

El 25 de marzo La versión del Ejército colombiano de que Aisalia colaboraba con las Farc fue confirmada por agentes de inteligencia ecuatoriana.

El gobierno ecuatoriano, ante la comprobación de que se trataba de un ciudadano ecuatoriano pidió una nueva intervención de la OEA y dijo que acusaría a Colombia de una violación de los Derechos Humanos: “La muerte del señor Franklin Aisalia y el traslado de su cadáver a Colombia constituyen violaciones de los derechos humanos y garantías de un ciudadano ecuatoriano, derivadas de una acción militar al margen del derecho internacional, como lo proclamó el Ecuador y lo reconoció la Reunión de Cancilleres de la OEA de 19 de marzo".

Varias ONG de ese país anuncian que demandarán a Colombia ante la Corte Penal Internacional. La Defensoría del pueblo de Ecuador no descarta la posibilidad de practicar una segunda autopsia al cuerpo de Aisalia, una vez sea repatriado, con el objetivo de esclarecer las circunstancias que rodearon su muerte.

El 26 de marzo Guillermo Aisalia, padre del guerrillero ecuatoriano, y el delegado de la Defensoría del Pueblo de Ecuador, Lenin Rosero, viajaron a Bogotá para hacer los trámites de repatriado del cuerpo. Guillermo reconoció a su hijo tan pronto tuvo acceso a su cadáver, en entrevista con el Defensor del Pueblo colombiano, Wolmar Pérez, volvió a negar que su hijo fuera miembro de las Farc.


En conclusión quedan los siguientes interrogantes:

1. ¿Es Aisalia el mismo Ponelia alias “Lucho” identificado en videos por autoridades colombianas como auxiliador de las Farc en Ecuador? ¿O, como afirma la familia Aisalia, el “Lucho” de los videos no es su hijo?

2. ¿Si Aisalia no era guerrillero, como sostiene la familia, por qué entonces cayó en el campamento de Reyes?

3. ¿Si, como lo confirmó la inteligencia ecuatoriana, Aisalia colaboraba con las Farc, puede la familia simplemente estar tratando de proteger el nombre de su hijo muerto?

4. ¿Si como han dicho las autoridades militares colombianas sabían perfectamente de las actividades de alias “Lucho” a favor de las Farc en Ecuador por qué no asociaron el cadáver que estaban en la morgue y que desde el 3 de marzo se sabía que no era Conrado, con este criminal tan claramente identificado? ¿Por qué sólo cayeron en cuenta de la conexión después de que la familia Aisalia dijo que el cadáver era el de su hijo?

5. ¿Por qué la Defensoría del Pueblo ecuatoriana está pidiendo hacer una segunda autopsia? ¿Sospechan que Aisalia no murió en el bombardeo?

6. ¿Por qué Ecuador insiste en sostener la pelea con Colombia si sus propios organismos de inteligencia han aceptado que Aisalia era cómplice de las Farc? ¿Si un ecuatoriano o un mexicano u otro de cualquier nacionalidad colabora con guerrilleros colombianos y visita sus campamentos no corre el riesgo de ser atacado por las autoridades legítimas? ¿Por qué entonces la beligerancia de Correa?
Ecuador quiere demandar


Agencias
El Gráfico
Martes 25 de marzo de 2008

QUITO.— Ecuador amenazó con recurrir a instancias penales internacionales para demandar a autoridades de Colombia que participaron en el operativo contra las FARC en su territorio.
Las tensiones se incrementaron al revelarse que en el ataque murió un ecuatoriano, al que funcionarios colombianos acusan de pertenecer a la guerrilla.

El presidente Rafael Correa se reunió con varios de sus ministros, para evaluar las “consecuencias” que la revelación de la muerte del ecuatoriano, el pasado 1 de marzo, tendrá con respecto a las relaciones con Colombia, rotas dos días después del ataque.

En tanto, el mandatario venezolano Hugo Chávez se mostró preocupado por las recientes declaraciones del ministro colombiano de Defensa, Juan Manuel Santos, en el sentido de que el operativo en suelo ecuatoriano fue “una acción de guerra legítima”.
Crisis Colombia-Ecuador
La discordia por el “guerrillero ecuatoriano”
La identidad del cadáver del ciudadano ecuatoriano Franklin Guillermo Aisalia, presuntamente alias “Lucho”, se convirtió en el nuevo motivo de discordia entre Colombia y Ecuador.
Fecha: 03/25/2008 -
El pasado 1 de marzo, todos los medios de comunicación anunciaron que habían muerto en una operación militar en territorio ecuatoriano varios guerrilleros de las Farc, entre quienes estaban Raúl Reyes, y alias Julián Conrado, conocido por ser compositor de música que recoge el discurso y las experiencias de las Farc a manera de corridos.

Pero unos días después, luego de que los cadáveres fueron trasladados a Bogotá, Medicina Legal dijo que el cuerpo que inicialmente se creía que pertenecía a Julián Conrado, era de otro hombre, pues sus características físicas no correspondían a las de Conrado.

El pasado 20 de marzo, una pareja de ecuatorianos dijo ante diferentes medios de comunicación que, por las fotos que habían visto, el cadáver que seguía sin ser identificado era el de su hijo, un cerrajero y ornamentador, Franklin Guillermo Aisalia Molina.

La identidad del cadáver se convirtió en un nuevo motivo de disputa entre Ecuador y Colombia, cuando el presidente del Ecuador, Rafael Correa, afirmó el sábado 22 de marzo que si se confirmaba que el cadáver era de un ciudadano ecuatoriano, “la situación es muchísimo más grave".

Al día siguiente, el Ministerio de Defensa colombiano emitió un comunicado en el que afirmaba que según información de inteligencia, el cadáver podría pertenecer a Franklin Ponelia Molina, alias "Lucho". El gobierno dijo que la prueba de esto estaba en unas fotografías y videos de seguimiento, elaborados por la inteligencia colombiana en Ecuador, desde la época de la captura de Simón Trinidad en donde presuntamente aparece “Lucho” en compañía de su compañera sentimental Nubia Calderón Trujillo, alias "Esperanza".

Según la información oficial, “Lucho” y “Esperanza” estarían encargados de proveer documentos de identidad ficticios y transporte a miembros de las Farc en Quito, la capital ecuatoriana. Según informó el general Mario Montoya esta mañana, la pareja tenía un taller de ornamentación que era frecuentado por jefes guerrilleros, entre ellos “Granda y “el cura Camilo”.

Guillermo Aisalia, quien sería el padre de Franklin, afirmó que el apellido de su hijo es Aisala y no Ponelia, como han dicho las autoridades colombianas. Añadió que Franklin un cerrajero de 38 años, vivía en Quito, y que no se parece al hombre que las autoridades colombianas han presentado como alias “Lucho” en esos videos y fotografías. Todavía no se ha definido la fecha en que la familia Aisalia vendrá a Bogotá para reclamar el cuerpo de su hijo.

El fiscal ecuatoriano Alfredo Alvear, dijo ayer lunes, que había recibido 'un informe pericial dactiloscópico', que evidenciaba que las huellas del cadáver en Bogotá coincidía en por lo menos 12 puntos con las de Aisalia Molina. El fiscal colombiano Mario Iguarán dijo, sin embargo, que para determinar definitivamente la identidad del cuerpo “es necesario cotejar la carta dental, la tarjeta decadactilar y que a las autoridades colombianas se les permita hacer las indagaciones del caso".

Por otro lado, un nuevo video apareció ayer mostrando a quien se presume podría ser Aisalia (jugando a la piñata y con ojos vendados) junto a varios guerrilleros en el campamento de 'Reyes'. La Televisora Telecentro, dijo que las imágenes que aparecen en el video son del 25 de diciembre pasado cuando se celebró en el campamento el cumpleaños 54 de 'Reyes'.

Mientras se confirma finalmente la identidad del cuerpo, y se establece cuál sería la relación del cerrajero ecuatoriano Franklin Guillermo Aisalia con las Farc y por qué, según el gobierno colombiano, fue recogido del campamento de Raúl Reyes en la región de Sucumbíos el pasado 1 de marzo, ambos países han manifestado que buscarán mecanismos diplomáticos para que se investigue y resuelva este nuevo incidente.

"Ecuador apelará a la acción del Secretario de la OEA a fin de hallar una solución definitiva del caso", dijo a través de un comunicado oficial la cancillería ecuatoriana. Pero es posible que Ecuador también acuda a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos para que investigue los hechos relacionados con la muerte de Aisala. El presidente Correa también dijo que este caso no podía quedar impune.

El canciller colombiano Fernando Araujo dijo esta mañana que las instrucciones que ha recibido por parte del presidente Álvaro Uribe es que se puedan restablecer lo más pronto posible las relaciones entre los dos países, y que toda la información que tienen las autoridades colombianas sobre alias “Lucho” será entregada a la OEA.


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La sombra del Águila

La sombra del Águila
Vuelven los asesinatos selectivos, las amenazas, los sufragios y el robo de información a los líderes de organizaciones sociales.
Fecha: 03/20/2008 -1351
En las últimas semanas varios sectores del país sintieron un renovado pánico por el resurgir de fuerzas oscuras que anuncian una cruzada de sangre y muerte. El objetivo militar de estas acciones son grupos de desplazados, defensores de derechos humanos y ONG que trabajan con víctimas del conflicto. Todas organizaciones altamente vulnerables. Decenas de personas asociadas a este tipo organizaciones han recibido expresas amenazas de muerte por haber apoyado la marcha del pasado 6 de marzo, convocada en solidaridad con las víctimas de los paramilitares. Los panfletos amenazantes han llegado por correo electrónico y están firmados por el 'Comando Central Águilas Negras en Rearme', agrupación que dice abiertamente estar emprendiendo una nueva temporada de accionar paramilitar.

Las amenazas coinciden, además, con otros hechos preocupantes en contra de estas organizaciones -atentados, raptos, robo de información- y con varios homicidios. Los afectados creen que esos crímenes son las primeras acciones concretas de la ola de terror desatada y acusan al gobierno de haber enturbiado la situación con la posición que tomó frente a la marcha.

Entre el 4 y el 9 de marzo han sido asesinados en distintas zonas del país cuatro líderes sindicales. El crimen más reciente fue el de Carlos Burbano, vicepresidente de la asociación nacional de trabajadores hospitalarios de San Vicente del Caguán. Este sindicalista de 52 años ayudó a coordinar la marcha en esa zona desde donde se reportaron problemas para llevarla a cabo. El cuerpo de Burbano apareció el pasado 12 de marzo en un basurero en las afueras del municipio. Las autoridades señalan que murió a causa de varias puñaladas propinadas en el pecho. Burbano tenía cinco hijos y trabajaba como enfermero auxiliar desde hacía varios años.

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Las organizaciones amenazadas coinciden al sostener que los distintos hechos se desencadenaron a partir del 10 de febrero, cuando el consejero presidencial José Obdulio Gaviria anunció en varios medios de comunicación que el gobierno brindaría las garantías necesarias pero no participaría de la marcha porque esta era convocada por las Farc. Iván Cepeda, uno de los principales promotores de la marcha, decidió pedirle formalmente al presidente Uribe destituir a Gaviria y anunció acciones legales contra éste porque cree que con sus declaraciones "incitó a la violencia". Gaviria considera "una grosería" insinuar que la posición del gobierno tenga relación con esos hechos y afirma que la directriz oficial es acentuar el trabajo que viene adelantando desde 2002.

Hasta ahora no se ha probado que los crímenes estén conectados entre sí ni que estén relacionados con la participación de las víctimas en la manifestación del 6 de marzo. Pero de cualquier modo, cuatro sindicalistas asesinados en poco más de un mes hace recordar los momentos más temibles de años pasados, cuando el gatillo silenciaba cualquier deliberación. Por otra parte, es evidente que las amenazas y demás intimidaciones buscan restringir la movilización civil liderada por estas organizaciones que, con pocos recursos e innumerables adversidades, lograron convocar a miles de personas para manifestar repudio por los crímenes de los paramilitares.

En un país como Colombia, con semejante historia de violencia política y con una estela sangrienta de intolerancia, de poco sirve brindar protección policiva a las organizaciones amenazadas si no les brinda también protección política. El gobierno está en mora de reconocer públicamente la importante labor que cumplen estas organizaciones en el marco de la democracia. Estigmatizarlas y polarizar la opinión sembrando dudas infundadas no ayuda en nada. El respaldo expreso al legítimo trabajo de estas organizaciones no puede continuar en veremos. Y menos ahora, cuando fuerzas oscuras anuncian una "implacable" campaña de exterminio.
Marzo 24 de 2008 - 9:00 p.m.
Ecuador dice que confirmación es "preocupante" y apelará a OEA para resolver el caso
Añade que las "explicaciones positivas" de Colombia "contribuirán a crear un ambiente propicio para el establecimiento de un clima de confianza entre los dos países".


La respuesta oficial se hizo a través de un comunicado divulgado este lunes en la noche.

"La muerte del señor Franklin Aisalla y el traslado de su cadáver a Colombia, constituyen violaciones de los derechos humanos y garantías de un ciudadano ecuatoriano", señaló el país vecino.

Agrega en ese sentido que el Ministerio de Defensa colombiano tendrá que demostrar "a través de los pertinentes canales legales", que el ciudadano ecuatoriano tenía nexos con las Farc, tal como lo señaló el domingo anterior a través de un comunicado de prensa.

Ecuador, en el documento, dice que le prestará toda la colaboración a la familia, "que se desplazará a Colombia para repatriar el cadáver y le apoyará en la búsqueda de las reparaciones a las que tienen derecho".

Muerte de ecuatoriano junto a 'Raúl Reyes' complica crisis con Colombia, dice Mindefensa de ese país

Wellington Sandoval respondió de esa manera a las declaraciones de su homólogo colombiano, Juan Manuel Santos, quien aseguró que "no entendería que Ecuador pusiera problemas por este hecho''.

A su vez, el comandante general de la policía, Bolívar Cisneros señaló a periodistas que ''tenemos que determinar qué hacía ahí (en el campamento, el ecuatoriano) y esa es la investigación que estamos trabajando''. No mencionó posibles conjeturas.

El cadáver de Aisalia fue llevado a Bogotá el 1 de marzo tras el ataque al campamento de 'Reyes' en territorio ecuatoriano.

Santos afirmó en declaraciones a Caracol Radio, que ''cualquier persona que esté en un campamento de terroristas, toma un riesgo muy, muy alto porque es un objetivo militar legítimo".

''Yo esperaría que no, que no se enrarecieran (las relaciones bilaterales), se aclare el asunto y sigamos adelante cooperando en la lucha contra el terrorismo, que es lo más le conviene a las dos naciones'', dijo.

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, aseguró el sábado que su gobierno emprendería una nueva ''lucha diplomática'' contra Colombia en caso de confirmarse que había muerto un ecuatoriano en el ataque. Ayer, Santos confirmó que así fue.

En el operativo contra Reyes murieron al menos 24 personas, entre ellas cuatro mexicanos, cuyos parientes aseguran que eran estudiantes y estaban desarrollando un trabajo de investigación universitaria.

Con AP

Por alianza con 'paras' en masacre de Viotá, destituyen al capitán Édgar Arbeláez Sánchez

24 de Marzo de 2008 -
Por alianza con 'paras' en masacre de Viotá, destituyen al capitán Édgar Arbeláez Sánchez
La Procuraduría lo declaró responsable de homicidio y además lo inhabilitó por 20 años para ejercer cargos públicos, luego de conocer una charla del oficial con Ágapo Gamboa Daza, alias 'César'.


"Va a trabajar conmigo, o qué... vea... levanten dos manes de Fusa, los uniformes y los matamos a esos triple... Traigalos y mañana le hacemos la vuelta aquí con soldados míos. Deme un fusil y un changón y sale...", dice la conversación a través de celular.

Eso llevó al Ministerio Público a establecer la participación del capitán Arbeláez en la planeación y ejecución de los asesinatos de Alonso Rincón León y José Alfredo Castañeda, dos vendedores ambulantes que se ganaban la vida en la plaza de mercado del municipio de Fusagasugá. Por estos mismos hechos, un juez condenó al capitán a 34 años.

La investigación de la Procuraduría, paralela a la de la Fiscalía, determinó que el oficial estaba preocupado debido a las continuas denuncias sobre homicidios, desapariciones e intimidaciones de parte de 'paras' en la zona donde estaba asignado.


El oficial, dice la Procuraduría, necesitaba mostrar resultados ante sus superiores por lo que habría planeado el doble crimen para hacerlos parecer como 'paras'.

La investigación

En 70 horas de grabaciones, realizadas por el CTI de la Fiscalía, la Procuraduría no sólo reconstruyó la forma como el oficial concibió el asesinato, también las conversaciones con los miembros de las Auc que develaron los nexos del capitán Arbeláez con los 'paras'.


El oficial llegó a la región durante la primera semana de marzo del 2003, cuatro meses antes del doble crimen, y eligió el municipio de Viotá como su centro de operaciones. Poco después de instalada la base, asegura la Procuraduría en su fallo, comenzaron a aparecer cadáveres y a desaparecer personas en poblaciones como Apulo, Tocaima, Anapoima y La Mesa.


Los crímenes eran cometidos por hombres armados y vestidos con prendas de uso militar que se identificaban como de las Auc, aseguró a las autoridades Ángela Baquero Pinzón, inspectora de Policía de Viotá y 137 testigos más.


Interceptaciones


Ante las denuncias, el CTI se desplazó a la región e interceptó la línea celular del capitán Arbeláez. En las llamadas realizadas entre abril y agosto del 2003 se evidenciaron compromisos y colaboraciones entre el oficial y 'César'. Según la Procuraduría el militar también sostuvo conversaciones con Rafael Antonio Sáenz, alias 'El Diablo' o el 'Rengo', quien reunió a los pobladores en la plaza de Viotá para notificarlos de la presencia del grupo ilegal.


En una de esas llamadas, 'César' lo reprocha por la captura de una mujer perteneciente a su organización. "Vamos a trabajar o no...", le increpó el jefe 'para' al capitán.


De acuerdo con las grabaciones, el 25 de junio del 2003, la noche antes de los hechos, el oficial se comunicó con 'César' y le pidió secuestrar a dos personas de baja condición social y económica para tramar un combate y matarlos.


El secuestro de las personas debía ir acompañado con la entrega de un fusil y un vehículo para hacerlo creíble, agregó el militar.


'César' se comunicó después con una mujer a quien le confirmó la solicitud del positivo "porque el man está embalao" y deben entregar un changón y una metra. Casi sobre la medianoche lo vuelven a llamar y le dicen : Ya tenemos el encargo".


Las víctimas fueron llevadas al día siguiente por los 'paras' en una camioneta a la vía que de Viotá conduce a La Vega, pero antes los obligaron a vestirse prendas de las Auc.


El capitán, señala la Procuraduría, esperó en la carretera con una patrulla la llegada de los 'paras'. Horas antes les dijo a sus hombres que debían vigilar todas las entradas de Viotá debido a que por información de inteligencia se preveía un posible saboteo a las fiestas locales.


A las once de la mañana, los hombres de 'César' llegaron al sitio convenido con el capitán Arbeláez, efectuaron algunos disparos y dejaron los cuerpos sin vida de las dos personas secuestradas. La autopsia reveló que las víctimas presentaban heridas de fusil que hicieron impacto por la espalda, lo que desvirtuó el combate.


Estudios de espectrografía comprobaron que la voz de las grabaciones obtenidas por el CTI mediante la interceptación del celular del capitán Ramírez es la misma del oficial.Esto unido a las anotaciones de nombres que hizo en su agenda personal, calificándolos de auxiliares de la guerrilla o milicianos, concuerda con la lista de personas desparecidas o asesinadas en Viotá.

REDACCIÓN JUSTICIA

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