sábado, 2 de agosto de 2008

'Paras' colgaron y degollaron a algunas de las víctimas de la masacre de 'El Salado'

Foto: EL TIEMPO

Úber Enrique Banquez, alias 'Juancho Dique' durante una de sus declaraciones en la Fiscalía de Justicia y Paz.

Mientras lo hacían, tocaban gaitas y tambores para entretenerse, contó en su declaración a la Justicia el ex jefe 'para' Uber Enrique Bánquez, alias 'Juancho Dique'.


"Lo que voy a decir es muy duro, pero es bueno contarlo. A algunas de las víctimas de la masacre de 'El Salado' las guindaron con cáñamos en los árboles, y las mataron con bayoneta. Fusiles que tenían bayonetas, y eran degolladas. Una de estas fue una niña que dijeron era la novia de 'Martín Caballero'. Eso fue delante de la gente".

Así de explícito fue 'Juancho Dique', segundo al mando del frente 'Héroes de los Montes de María'. Aclaró que no participó directamente en esos hechos y que se los vio ejecutar a hombres del 'Comandante Gallo', un subalterno de 'Jorge 40'.

"Yo tenía otra misión, y no me responsabilizo de eso, pero sí lo vi, y me consta", dijo.

En su condición de testigo, 'Juancho Dique' siguió relatando esa jornada sangrienta, ocurrida entre el 17 y el 20 de febrero del 2000, en ese corregimiento de El Carmen de Bolívar.

"Subalternos del 'Comandante Gallo' utilizaron también los instrumentos de una iglesia o un colegio, no recuerdo bien, ubicado frente a la plaza donde se estaban ejecutando a las personas.

"Mientras mataban, los otros, de puro ocio, tocaban gaitas, tamboras y violines. Eso fue durante la masacre que duró entre 3 o 4 horas".

"También hubo saqueo de las tiendas y de las casas. Vi a unos hombres, que creo son de Mancuso, apodados 'los niches' -porque eran morenos-, que salían con objetos robados de las casas. A mis hombres les advertí que allí no habíamos ido a robar".

El 'para' reconoció, sin embargo, que en la masacre de 'El Salado' dio muerte a tres personas.

En la misma declaración se refirió igualmente a la masacre de Chengue, corregimiento de Ovejas (Sucre), ocurrida el 17 de enero del 2001, y en la que fueron asesinadas 27 personas.

"La orden fue de Carlos Castaño, quien nos mandó 20 hombres al mando de 'Raquel'. Salimos de la finca 'El Palmar'. Rodrigo ('Cadena') me entregó 40 hombres y nos fuimos en tres camiones.

Banquez reconoció que sabía que a media hora de Chengue había tropa de la Infantería de Marina, por eso la orden de 'Rodrigo Cadena' fue no disparar un solo tiro, y que se matara a golpes.

"Íbamos con lista en mano que nos dio Rodrigo. A la gente la engañábamos, 'pase por el computador', le decíamos, y allí eran golpeadas con un mortero de hierro".


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viernes, 1 de agosto de 2008

Eramos como sus madres
En Caquetá, los habitantes de un pequeño pueblo mediaron para salvar de la muerte a un grupo de soldados después de un ataque guerrillero. Lea esta semana los mejores testimonios del libro Crónica de Vida, publicado por la Comisión Europea en Colombia y Colprensa.
Por Acened*
Fecha: 07/28/2008 -
Era una noche llena de estrellas, el cielo estaba inspirado por la tranquilidad de la noche, recibiendo el fresco en la oscura plaza de mercado, cuando a las 11 de la noche escuchamos unas explosiones y unas luces lejos de nuestro pueblo.

Cuando nos interrumpieron esa tranquilidad, alistamos maletas para emprender el viaje, ya que creíamos que la “Marrana” iba a acabar nuestra vereda. No pudimos dormir. Amaneció y la gente empezó a llegar a contar que la “Marrana” tiraba bombas y una de esas le cayó a un rancho que no tenía guerrilla, sino una humilde familia campesina. Empezó el suspenso, la inquietud, no sabíamos qué hacer, no queríamos dejar lo que habíamos conseguido.

A la semana, una mañana el sol calentaba mucho, cuando todo el mundo corría hacia el filo. Yo me fui también y me dio mucho dolor cuando vi unos soldados sin botas, con hambre, heridos, derrotados ahí en el filo. Nos pidieron ayuda porque la misma “Marrana” los había atacado por falta de comunicación de su comandante.

Como al otro lado del río estaban los otros (guerrilla), pues les pedimos que tuvieran humanidad con aquella gente y nos dejaran atenderlos. Con la bandera de la paz, fue una pequeña comisión la que llevaba y traía razones, se les ayudó hasta cuando llegó el atardecer y la guerrilla nos mandó a decir que la orden era que se los entregáramos o que nosotros desocuparíamos el pueblo para matarlos a ellos.

Tanta lucha y lucha, les rogamos que se entregaran hasta que llegaron las seis de la tarde y no lo hacían. Bueno, habíamos perdido la esperanza, cuando bajaron del filo y dijeron que lo hacían si nos comprometíamos a garantizarles la vida. La junta hizo un documento firmado por la guerrilla donde nos prometieron respetarles la vida en la jungla. Los soldados empezaron a descargar sus armamentos.

Cuando un guerrillero que venía del filo hizo una ráfaga para abrir paso, todo el mundo corrió y nosotros pensamos que nos mataron, ya que creímos que los soldados iban a recoger sus armas y pelear.

Pero no, gracias a Dios ellos corrieron, se metieron en las casas y nos cogieron, abrazados como unos niños chiquitos, suplicándonos que no dejáramos que los mataran: Ustedes son madres y nuestras madres nos esperan”.

A 28 soldados aquella noche los tranquilizamos, se les hizo una comida, soñaron y se tranquilizaron, pero se los llevaron al otro día. Se supo que estaban vivos, nos dejaron teléfonos para llamar a sus madres, algunos nos dejaron cartas.

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*Nombre cambiado para proteger la identidad de la víctima.

Este texto hace parte del libro Crónicas de Vida, publicado por la Comisión Europea para Colombia y Colprensa en una alianza para que desplazados y víctimas de la violencia cuenten sus historias de su puño y letra. Semana publicará las mejores crónicas a lo largo de esta semana.



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Asesinado jefe desmovilizado de las Auc
Dos hombres motorizados abalearon al vocero nacional de los desmovilizados de las Auc en Medellín, Antonio López, conocido con el alias de “Job”. Esta muerte alerta sobre la dimensión de delincuencia organizada que enfrentan las autoridades de la capital paisa.
Fecha: 07/28/2008 -
A las 3 de la tarde, mientras almorzaba en el restaurante Angus Brangus, en el sector de las Palmas en Medellín, fue muerto a tiros uno de los protagonistas en el proceso de desmovilización de las Auc, Antonio López. Las autoridades aún no tienen claro los móviles del hecho que se suma a los 184 ex paramilitares que han sido asesinados en la capital antioqueña y que tienen cojeando el proceso.

La noticia no pasó desapercibida. Desde que se desmolizó de las autodefensas, López había participado en actos públicos como vocero político de las Auc, en debates con académicos sobre la reincersión, en entrevistas defendiendo el proceso de desmovilización y hasta hablando en el Congreso de la República en enero de 2004.

La historia de Antonio López data de tiempo atrás. Fue militante de izquierda en su juventud e integró una estructura urbana del Eln. Durante los años 80 actuó como líder comunitario y en 1994 se había desmovilizado por primera vez como miembro de esa guerrilla. Además, alias “Job” era una de las personas más cercanas al ex comandante y hoy extraditado Diego Fernando Murillo, alias “don Berna”, y era uno de los voceros de la Corporación Democracia, ong que agrupa a más de 4 mil reinsertados del Bloque Cacique Nutibara y Héroes de Granada.

Sin embargo, desde finales del año pasado, Antonio López había decidido bajar su perfil en la Corporación y dedicarse a la consolidación del Movimiento Nacional de Autodefensas Desmovilizadas, lo que lo obligaba a permanecer más tiempo en Bogotá. Semana.com pudo establecer que esa decisión también fue motivada por el reacomodamiento de mafias que por estos días vive Medellín y que ha originado una nueva oleada de violencia de la que no se escapan los desmovilizados y sus jefes (desde que entregaron las armas en 2003, han sido capturados más de 350 hombres en la ciudad).

Incluso, desde hace unos meses, organismos oficiales venían tras el rastro de López porque, al parecer, era uno de los hombres que hacía fila para ocupar el espacio dejado por Carlos Mario Aguilar, alias “Rogelio”, en la banda de cobranzas y sicariato, la “Oficina de Envigado”. En una de las últimas entrevistas que dio a los medios este año, Antonio López, negó cualquier vínculo con esa organización o que fuera el heredero de alias “Don Berna”. Dijo, también, que el Estado debía terminar con “la cacería de brujas” que, según él, estaban sufriendo los líderes desmovilizados.

Momentos después del asesinato de alias “Job”, el director de la Corporación Democracia, Ubaldo Ayala, envió un comunicado en el que decía: “Nos dejan en un limbo y en la más profunda incertidumbre”, al referirse a los miles de hombres desmovilizados que hoy están en los diferentes barrios de Medellín.

Hay que recordar que tan sólo hace dos meses fue capturado por la Sijín otro líder de la mencionada Corporación: John William López Echavarría, alias "Memín" por los delitos de concierto para delinquir y desplazamiento forzado. Él era el único candidato elegido por esa organización a las Juntas Administradoras Locales de la comuna ocho y era reconocido en algunos barrios del sector oriental de la ciudad.

Estos hechos de violencia que se están haciendo más frecuentes en la capital paisa y que involucran a desmovilizados están dejando al descubierto que muchos no se dejaron las armas realmente en Medellín y la dimensión del reto que enfrentan las autoridades locales para desvertebrar íntegramente la delincuencia organizada.

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¿Qué pasa en Medellín?
El crimen de un fiscal y un capitán del Ejército muestra que a pesar de los golpes, quedan peligrosos retoños de la mafia en la capital antioqueña.
Fecha: 07/26/2008 -1369
En Medellín han sido derrotadas dos generaciones de narcotraficantes. La del cartel de Pablo Escobar, cuyos miembros terminaron muertos o detenidos, y la de los paramilitares que fueron extraditados como 'Don Berna', o los que están negociando directamente con la justicia de Estados Unidos como 'Don Mario' y 'Rogelio'. Pero una tercera generación ya está preparada para seguir la saga del crimen organizado. Se trata de una mezcla perversa de paramilitares que nunca se desmovilizaron o que volvieron a sus viejas andanzas, de narcos que siempre han estado en la sombra, de bandoleros de barrio cuyo poder está creciendo y, lo que es peor y más preocupante, de sectores corruptos de la fuerza pública y la Fiscalía.

El campanazo sobre la dimensión del problema sonó el pasado 17 de julio, cuando en el barrio San Javier, de la comuna 13, fueron acribillados el capitán del Gaula del Ejército Gerardo Ramírez Blanco, el fiscal 250 Javier Lozada Guzmán, el abogado Miguel López y el conductor José Oyola. Sobrevivió, con heridas graves, el subteniente retirado del Ejército John Edison Giraldo Hincapié. Las autoridades de la ciudad no tienen duda de que el episodio fue un ajuste de cuentas entre grupos del crimen organizado, que podría ser apenas la punta del iceberg de la infiltración de la mafia en los organismos de seguridad de Medellín y el área metropolitana.

Ni los militares ni el fiscal estaban en misión oficial esa noche. El lugar donde se encontraban era una supuesta ONG fundada por el subteniente retirado, cuya hoja de vida deja mucho que desear. En junio del año pasado, Giraldo Hincapié había sido capturado con las manos en la masa en un secuestro que él dirigía y en el que participaron varios soldados. Nadie se explica cómo es que logró eludir la justicia, pues en su caso se vencieron los términos para ser acusado por la Fiscalía y recuperó la libertad, mientras el resto de la banda está siendo juzgado por este delito.

El jueves 17 de julio en la noche murieron en esta casa de San Javier un oficial del Gaula y un fiscal. John Edison Giraldo quedó herido. Pero este oficial retirado debía estar afrontando un juicio por secuestro, como los miembros de su banda
PUBLICIDAD Existen fuertes sospechas de que el subteniente tenía protección de militares y fiscales. En junio, en dos ocasiones, la Policía había sido alertada sobre la presencia de personas sospechosas en la comuna 13. Resultó ser, en ambos casos, un grupo al mando de Giraldo Hincapié, quien siempre se identificó con un carné como oficial activo del Ejército y dijo pertenecer a la regional de inteligencia de la Cuarta Brigada (Rime). Él y sus acompañantes portaban subametralladoras MP5, de uso privativo de las fuerzas militares, y estaban, según testigos, en compañía de personas que se identificaron como del CTI de la Fiscalía. Nadie ha podido explicar por qué la noche de ese jueves, el capitán del Gaula y el fiscal Lozano estaban reunidos con este delincuente y su abogado.

Lo que sí se sabe es que por lo menos un alto oficial de inteligencia militar de la Cuarta Brigada está en la mira de los organismos antidroga de Estados Unidos y que por esta razón le fue negada la visa para ingresar a ese país en una misión oficial.

Este año Medellín ha vivido un reacomodo de las mafias. Los herederos de la Oficina de Envigado -Yiyo, Douglas y Valenciano- siguen usufructuando las rentas de los juegos de azar, 'vacunando' el transporte público y sirviendo como sicarios para todo tipo de ajustes de cuentas. Muchos de ellos amparados por la impunidad que les brindan sus nexos con agentes corruptos de los organismos de seguridad. Muy a pesar de que la Policía ha dado una dura batalla contra la Oficina de Envigado, con la captura de importantes cabezas de esa banda como Alirio, el 'Cebollero', o el jefe de los 'Triana', también subsisten oficiales que por un puñado de dólares los dejan seguir actuando. Y en el caso de la Fiscalía, de cuya infiltración por parte de la Oficina de Envigado se tuvo noticia desde hace más de 15 años, aún no se ha investigado y descubierto la red que existe al servicio de la mafia y que le garantiza su actuación impune.

El riesgo es que si no se descubren estas redes corruptas, la ciudad quizá tendrá que ver de nuevo cómo se convierten en grandes capos los que ahora son considerados apenas criminales de barrio


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Un crimen cultural
La política agraria del ministro Arias consiste en que Colombia no produzca alimentos, sino que los importe.
Por Antonio Caballero
Fecha: 07/26/2008 -1369

El ministro Andrés Felipe Arias parece empeñado en destruir el sector a su cargo, que es el agro colombiano. Lo de Carimagua fue un ejemplo elocuente: se empeñó en no entregar las tierras a los desplazados del campo, como lo disponía la ley, dándoselas en cambio a unos agroempresarios amigos con respaldo financiero. Cuando se alzó el escándalo, se las pasó a la semiprivatizada Ecopetrol para que, con mano de obra de desplazados, produzca agrocombustibles. Los cuales, según Arias, se exportarán, y generarán las divisas necesarias para importar los alimentos que ya no se producen aquí.

Para el ministro, en el campo colombiano sobra gente, y falta gran capital para la agroindustria. Así lo acaba de reiterar con un par de decretos de índole, según él, sanitaria, que prohíben la venta de leche cruda, los mataderos municipales y los trapiches paneleros. Varios cientos de miles de pequeños productores de panela, de matarifes y carniceros en los pueblos, de ganaderos dueños de hatos lecheros no tecnificados, de fabricantes y vendedores de pandeyucas y de quesillos en las carreteras, se quedarán de un tajo sin medios de subsistencia. Con ello se dará paso a las grandes pasteurizadoras, a los mataderos industriales y a los ingenios azucareros monopólicos. Y, sobre todo, a la importación. ¿Qué pasará con esas nuevas legiones de desempleados? Problema suyo. Irán a los semáforos. O a aumentar el pie de fuerza del Ejército y la Policía, que en tales circunstancias irán siendo más y más necesarios. Tal incremento del pie de fuerza se pagará con las divisas generadas por... etcétera.

Ya el senador Jorge Enrique Robledo hizo trizas al ministro Arias en un debate en el Senado, señalando las consecuencias catastróficas de su política con tal contundencia que hasta las mayorías uribistas de la Comisión Quinta (la de asuntos agropecuarios) pidieron el retiro de los decretos, falazmente justificados en motivos de salubridad pública. En un país en el que el 90 por ciento de las poblaciones carece de agua potable no se pueden cumplir las normas sanitarias que fijan los decretos del ministro, que, como observa Robledo, no se ciñen a las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sino a las exigencias de la organización Mundial del Comercio, que inspiran los compromisos con el TLC firmado con los Estados unidos.

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No voy a repetir aquí los argumentos sociales y económicos de Robledo. Me voy a referir al aspecto de crimen cultural de la política del ministro. Porque la cultura, para empezar, son las cosas de comer. El hombre es lo que come.

No sé qué coma el ministro. A juzgar por su aspecto rosadito de bebé para anuncios de pañales higiénicos se diría alimentado exclusivamente con yogur merengado al perfume de frambuesa. Pero a lo mejor come también, digamos, platos típicos de su tierra antioqueña: esos mismos que acaba de condenar a muerte con sus decretazos contra los mataderos de pueblo, los trapiches paneleros y los pequeños lecheros de crudo. Ni los chorizos y las morcillas, ni el chicharrón, ni la pezuña se pueden importar debidamente pasteurizados, homogenizados, refrigerados, esterilizados, bien empacados en plástico o envasados en lata, por muchas divisas procedentes de la exportación de biocombustibles que se tengan (y aun suponiendo que tales divisas no se inviertan más bien en condominios en Miami, como ha solido suceder con otras agroindustrias de exportación). Y tampoco se pueden importar el suero costeño ni las empanadas caucanas de pipián, ni el friche guajiro, ni las melcochas y los alfandoques boyacenses, ni los quesos campesinos de medio país, ni las brevas con arequipe de Bogotá, ni los champús de lulo del Valle. Ni las hormigas culonas santandereanas: no serán producidas en un trapiche de bueyes ni ordeñadas de una vaca blanca orejinegra, pero se crían nada menos que en el cementerio de Bucaramanga: así que hábleme usted de normas sanitarias y de higiene impuestas por la OMC. Es toda la comida tradicional colombiana la que Arias acaba de prohibir.

Todo eso será sustituido por alimentos de importación. Que a su vez ya no serán distribuidos en las tradicionales plazas de mercado, donde las cosas se venden crudas y sin fecha de vencimiento, sino en supermercados de grandes superficies (cada cual con su sitio de Internet destinado a llenar la plantilla única de salud del ministerio de Protección social) de cadenas multinacionales.

En eso consiste la política agraria del ministro Arias: en que Colombia no produzca alimentos, sino que los importe. Lo único que quedará en el campo colombiano, además de la palma africana para biocombustibles de los amigos del ministro, serán los cultivos de coca; los únicos que han aumentado en productividad y en extensión bajo este gobierno, y también los únicos que a pesar de que son tratados únicamente con glifosfato, no encuentran barreras fitosanitarias para la exportación.


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Reelección, ¿al fin qué?
El referendo para la reelección parece no tener reversa. Sin embargo, las personas más cercanas a Uribe aseguran que está indeciso.
Fecha: 07/26/2008 -1369
El histórico rescate de Íngrid Betancourt y los otros 14 secuestrados sepultó una bomba noticiosa de gran proporción que estaba a punto de salir a la luz pública por esos días: el presidente Álvaro Uribe les había dejado claro a varios de sus más cercanos colaboradores y familiares que no pensaba lanzarse como candidato presidencial en 2010.

Hasta ese momento, el primer mandatario no había querido dar respuesta, ni siquiera a sus más fieles allegados, sobre si se le iba a apuntar o no a una nueva reelección. Así entonces, la gran pregunta política de los últimos años parecía estar resuelta para su círculo íntimo. La idea de Uribe no era hacer pública su decisión sino cuando el momento político lo requiriera, pues es bien sabido que el suspenso sobre una posible reelección es una carta política que el Presidente ha jugado con gran habilidad para mantener firmes sus tropas.

Ahora, y luego de que se aplacó el tsunami mediático de la operación 'Jaque', el tema se vuelve a poner sobre el tapete porque el próximo 15 de agosto serán presentadas de manera oficial a la Registraduría cuatro millones de firmas para convocar un referendo que permitirá que un colombiano ocupe por tercera vez la Presidencia de la República.

Dará polémica
Firma a firma
Luis Guillermo Giraldo con el equipo de trabajo del referendo en el antiguo convento de la 72 que sirvió de sede de campaña a Pastrana, Noemí, Peñalosa y María Emma Los recolectores reclutados asisten a una capacitación para evitar errores. La regla de oro es ‘no meter la mano’ en la planilla. Les explican en qué consiste el referendo Empiezan la labor. No deben perder tiempo en persuadir a indecisos. Sólo lograr que estén los datos completos y legibles en las 15 casiilas Cada recolector tiene un código al que le suman las firmas válidas para el pago. Se numeran las planillas para empastarlas. Se empastan las planillas. 200 páginas por cada libro. Tendrán listos 1.800 Una planilla de firmas que apoyan el referendo para la reforma constitucional. El 20 de julio, en medio de la marcha contra el secuestro, Tomás Uribe, el mayor de los hijos del Presidente, estampó su rúbrica
PUBLICIDAD Esas dos realidades parecen entonces contradictorias y ya han comenzado los interrogantes: Si es verdad que el Presidente está contemplando la posibilidad de no lanzarse para 2010, ¿para qué deja avanzar el referendo? No sólo el montaje para recoger las firmas es una operación de alto turmequé que lleva varios meses en progreso (ver páginas 26 a la 30), sino que una vez entre al Congreso, suena poco probable que sea desmontado.

Si se cuenta sólo el andamiaje de Bogotá, son 130 personas pagas, trabajando en tres turnos, las 24 horas del día, entre recolectores de firmas, digitadores y verificadores de las mismas. En todo el país son cerca de 1.000 empleados. Pero tal vez lo más significativo es que el comité encabezado por Luis Guillermo Giraldo ha recibido aportes de grandes grupos económicos y esta es una de las razones que hacen pensar que este referendo no tiene reversa, pues es fácil explicar que se recojan firmas y no se utilicen, pero lo que no tiene sentido es que pidan plata para nada.

Lo que es indiscutible es que si el Presidente estuviera decidido a no lanzarse, podría parar en seco todo ese proceso con una simple llamada telefónica. El argumento de Luis Guillermo Giraldo de que esa iniciativa se ha llevado a cabo a espaldas del primer mandatario no convence a nadie. Como Uribe ni raja ni presta el hacha, la interpretación que se le ha dado a su pasividad es que aunque eventualmente decida no lanzarse, quiere dejar la puerta abierta con la teoría de la hecatombe. En otras palabras, si dentro de un año se ve suficientemente liquidada la guerrilla, como para considerar que su misión está cumplida, Uribe se haría a un lado. Si, por otra parte, hay un atisbo de zozobra o nubarrones negros, él no dejaría de ponerle el pecho al problema.

Se sabe que su esposa se opone intensamente a la reelección. Y que con excepción de José Obdulio Gaviria, todos sus más cercanos consejeros y amigos también.

En otras palabras, no es imposible que haya un referendo y que Uribe no sea candidato. Quedaría la reforma constitucional hacia el futuro sin que él haga uso de ella. Las personas que hacen este análisis son ministros y funcionarios de Palacio que tienen interlocución permanente con el Presidente y que aseguran verlo más inclinado al no que al sí en materia de reelección.

Como era de esperarse, esta interpretación produce risas entre los antiuribistas que consideran al Presidente ambicioso y maquiavélico, y a sus interlocutores, ingenuos y sumisos.

Otro grupo de allegados a Uribe, que incluye también ministros, da una interpretación intermedia. Según esta, el Presidente con el referendo quiere dejar abierta la puerta para volver a la Casa de Nariño. Pero no necesariamente en 2010, también puede ser en 2014 o después. La reforma que se le hizo a la Constitución para permitir la reelección inmediata dejó tajantemente prohibido un tercer período presidencial. Si no se encarga el mismo Uribe de reformarla de nuevo, es casi imposible que lo haga por él algún otro Presidente que lo suceda. Es mejor para el primer mandatario recoger firmas ahora, cuando la popularidad está tan alta, y votar el referendo, en el mejor de los casos, en mayo del año entrante, cuando aspira a mantener un respaldo que le permita lograr los 7,1 millones de votos que se necesitan para aprobarlo.

En todo caso, ya sea que el Presidente decida lanzarse en 2010 o en 2014, si llega a prosperar la reforma a la justicia, las fichas quedarían colocadas favorablemente para él en el ajedrez. El borrador informal que ha presentado el ministro Fabio Valencia dice que al Procurador y al Fiscal se les ampliará el período a ocho años, y a los magistrados de las Cortes, a 12 años. Esto no es que represente una ventaja electoral para 2014, pero sí representa una garantía de que hasta entonces los organismos de control que podrían molestar no estén en manos de sus enemigos.

En todo caso, la presentación de las firmas a la Registraduría en menos de tres semanas, si bien no define qué va a hacer exactamente el Presidente, sí parece dejar claro qué no va a hacer: desmontar ese referendo. Sus allegados pensaron que crear la expectativa de la reforma constitucional podría ser una estrategia para llenarse de gloria al renunciar a una segunda reelección en el momento oportuno. Como están las cosas, ese escenario ya no parece probable. Si Uribe quisiera hacerlo, el momento es ahora, notificándole a Luis Guillermo Giraldo que no es conveniente presentarlo ante la Registraduría.

Y por supuesto, no hay que descartar otro escenario. Que el primer mandatario esté inclinado a no ir a la reelección, pero en el referendo se dé un resultado de ocho o nueve millones de votos por el sí y Uribe lo considere como un mandato ineludible del constituyente primario.

Así funciona la máquina del referendo

La firma de Tomás Uribe este fin de semana en el acta de su matrimonio no ha sido la única rúbrica trascendental que ha estampado en los últimos días. El 20 de julio, mientras marchaba para pedir la liberación de los secuestrados, puso su granito de arena para la segunda reelección de su padre, el presidente Álvaro Uribe Vélez. Con su puño y letra escribió en una de las planillas que recogen las firmas para promover el referendo su nombre, número de cédula y la dirección de su residencia, que corresponde a la Casa de Nariño.

Como la firma de Tomás, casi tres millones más están listas, verificadas y empastadas en la sede de la reelección, en la calle 72 con séptima, en Bogotá. Muchas han sido recogidas por voluntarios o por líderes políticos a los que los impulsa el amor al uribismo, y otras tantas, si no la mayoría, las ha conseguido un batallón de ‘recolectores’ reclutados por empresas temporales.

La meta es completar cinco millones de firmas para presentarlas el próximo 15 de agosto en la Registraduría. El número es significativo porque es más del triple del mínimo necesario para convocar al referendo (1.403.069 firmas). Sin duda, a los promotores les interesa que sea contundente el mensaje del mandato popular. Sobre todo ahora, frente a un Congreso tan cuestionado en su legitimidad.

El referendo tiene a la cabeza al ex senador caldense Luis Guillermo Giraldo, hoy secretario general del Partido de La U quien, junto a otros ocho ciudadanos, conforma el Comité de Promotores, un grupo de personas que desde el 28 de abril se pusieron en la tarea de echar a andar este engranaje reeleccionista.

Pese a que todavía tienen un largo camino por delante, han logrado avanzar con rapidez. Esto ha sido posible gracias a un gigante y costoso andamiaje que envidiaría cualquiera de los otros referendos que están en proceso en el país y que empezó a funcionar desde mayo, cuando se trazaron una estrategia para no fallar en su propósito de mantener a Uribe en el poder.

Lo primero fue conformar una ONG que bautizaron Colombia Primero. Las mismas palabras, pero en distinto orden, del nombre de la fundación que manejó Fabio Echeverri en las dos campañas anteriores del presidente Uribe, que se llamaba Primero Colombia. Y lo segundo, reunir más de 20 empresas de servicios temporales y ofrecerles un buen negocio. Conseguir, cada una, 300.000 firmas, pagadas a 340 pesos por rúbrica. De los cuales, 250 se ganaba el que las recogiera y 90 la empresa.

Diecisiete aceptaron la oferta y hoy sólo quedan unas tres funcionando. Algunas terminaron el contrato porque no les fue rentable, y otras, como Redes Humanas Ltda., por el contrario, lo han ampliado más de cinco veces. “Nosotros contratamos más de 200 personas, y por eso hemos sido líderes en la recolección de las firmas, hemos aportado 1.200.000 y nos faltan 600.000 más”, dice Luz Esperanza Pérez, gerente de esta empresa que tiene más de 10 años de antigüedad.

Y es que el trabajo se ve fácilmente si se camina por estos días por las calles de las principales ciudades de Colombia. Mas de 1.000 personas, la mayoría jóvenes desempleados de escasos recursos, son las que recogen las firmas. A cada uno la empresa temporal le garantiza un salario mínimo mensual, con seguridad social y todos los requisitos de ley; ellos, a cambio, se comprometen a trabajar ocho horas diarias y a entregar a diario al menos 150 firmas, es decir, 10 planillas llenas correctamente, cada una con 15 firmas válidas.

Pero sus ganancias personales pueden aumentar. Además del subsidio de alimentación y transporte, existe un mecanismo de incentivos. Tanto las empresas como Colombia Primero motivan a los mejores recolectores. Por ejemplo, si la persona logra más de 150 firmas al día, recibe 200 pesos adicionales por cada una, y si sobrepasa las 200, 50 pesos más.

Y la cosa no para ahí. Cada viernes por la tarde, en la sede de la reelección se premia con 300.000 pesos a quien haya alcanzado el mayor número de firmas en la semana. “Algunas personas han ganado ese premio tres semanas seguidas”, comenta feliz Luz Esperanza, pues de cada tres premios, al menos dos han sido para sus muchachos. “Mucha gente que no tenía ni para comer ha podido mejorar su nivel de vida gracias a esta oportunidad”, agrega.

Aunque muchos reconocen que es un trabajo duro, con caminatas bajo el sol o la lluvia, consideran que están bien remunerados. Lady es una de las más entusiastas. Lleva un mes en el trabajo y ya ha salido de varias deudas que la tenían azotada. Y a pesar de que ahora está en un centro comercial del norte de Bogotá donde, según ella, la gente es “culta y de plata”, de vez en cuando le ha tocado lidiar con un feroz opositor a la hora de pedir la firma. Ha recibido insultos de gente que les dice “vendidos” o “paracos”. Incluso llegaron a forcejeos para impedir que les destruyeran las planillas, y en alguna ocasión perdió el trabajo de todo un día por un tipo que fingió firmar y de repente dañó las firmas ya recogidas escribiendo sobre ellas insultos al Presidente.

Pero si bien puede ser una buena oportunidad de empleo para algunos cientos de desempleados en el país, cabe preguntarse cuánto dinero invierte esta empresa en una reelección que hasta el momento es incierta.

Giraldo dice que sin contar los apoyos en especie, los gastos de la iniciativa popular van en unos 180 millones de pesos. Pero según las cifras que entrega tan solo una de las empresas temporales contratadas, Colombia Primero le ha pagado por el millón doscientas mil firmas, al menos 400 millones de pesos. Y si se tiene en cuenta que estaban dispuestos a contratar con 20 de estas empresas, se podría suponer que el referendo tuvo reservas presupuestales para pagar al menos 2.000 millones de pesos.

Ahora bien, no sólo han contratado personas para recolectar las firmas. Las planillas que a diario son entregadas por los recolectores a los coordinadores comienzan dentro de los salones de la vieja casona un dispendioso proceso de verificación. Uno por uno, los números de las cédulas son chequeados en computadores dotados de un software especial que verifica que la cédula corresponda al nombre y que haga parte del censo electoral.

Luego, cada una de las planillas se copia en el computador con un escáner y se guarda en archivos electrónicos que le servirán a Colombia Primero de respaldo una vez se lleve el papel a la Registraduría. En todo este proceso, trabajan al menos unas 30 personas. Algunas de ellas, digitadores de datos, manifestaron a SEMANA ganarse por lo menos 550.000 pesos mensuales más prestaciones. Lo cual aumenta el costo de esta titánica labor de cambiar la Constitución.

¿De dónde ha venido el dinero? Para Giraldo, proviene de donantes, colombianos de buena voluntad que quieren apoyar al Presidente. SEMANA estableció que algunos grupos económicos ya dieron los aportes, así como empresarios que apuestan a que el recorrido de la iniciativa sea exitoso a pesar de que saben que su platica se puede embolatar si mañana el presidente Uribe decide despejar la duda sobre sus aspiraciones. Giraldo, que ha ido de ciudad en ciudad buscando los recursos, cree que esta incertidumbre es parte de su apuesta democrática “La democracia es un riesgo, se gana o se pierde”, concluye.

Ahora bien, la ley no establece un tope de dinero para el proceso general de recolección de firmas, pero sí consagra uno para las cuantías que aporten “personas naturales o jurídicas de derecho privado”, que es de 3.300.000 pesos. Así que los aportes tendrán que ser muchos para alcanzar las cifras que se están manejando.

Carlos Alberto Jaramillo es el gerente de Colombia Primero y a su celular entran a menudo llamadas en las que se le oye dar las gracias por ese aporte. Jaramillo, que se dedica a la edición de libros, está en esto como voluntario por la causa. Tiene programadas para los próximos días dos actividades para recoger fondos. Una es la venta de obras de un pintor paisa que donó a la campaña 500 cuadros para que sean vendidos en 500.000 pesos cada uno. Y la otra, un baile con la Billo’s Caracas Boys, la tradicional orquesta venezolana, al que piensa que pueden llegar 4.000 personas. Además están quienes –según Jaramillo– regalan muchas cosas para la campaña: camisetas, afiches, calcomanías, vallas y hasta papelería.

Giraldo repite que ni el presidente Uribe ni nadie de su gobierno tienen que ver con la iniciativa, y menos aun con el trabajo de conseguir donantes. “Somos unos modestísimos ciudadanos que creemos que el país necesita de más Uribe”, pregona. Y por supuesto, en la Casa de Nariño no se pronuncia oficialmente una sola palabra sobre el referendo. Se conoce, eso sí, que las opiniones frente al empeño reformista tienen al equipo dividido. A muchos de los uribistas no les cae bien y otros lo aplauden, pero sea cual sea la postura del Presidente, lo cierto es que este referendo va muy en serio.

La empresa no funciona sólo en la capital. Sumadas a los empleados reclutados, también las maquinarias políticas están moviéndose a toda marcha. Los diputados y los concejales del Partido de La U en todo el país están en la tarea de conseguir firmas. En Barranquilla, por ejemplo, el líder es el senador José David Náder Cardozo, que mueve a los diputados y los concejales de su partido. Náder dice que el proceso ha sido fácil porque en el 99 por ciento de los casos la gente firma de manera espontánea. Allí, aunque no hay personal contratado, los concejales y los diputados andan con las planillas listas para levantar apoyos.

Y en Cali, la infraestructura montada alrededor de ese propósito es la misma con la que cuentan los dirigentes políticos de la región, es decir, sus líderes de base. Dilian Francisca Toro, senadora uribista, tiene tres diputados, 13 alcaldes y al menos 100 concejales dedicados a cumplir con la tarea.

En realidad, de los partidos de la coalición uribista, sólo La U tiene un mandato claro. En los otros partidos no se ha dado una orden perentoria de participar en la recolección de firmas. Alas Equipo Colombia trabaja un poco en la costa y otro tanto hace Colombia Democrática. Los conservadores poco y nada colaboran, y a Cambio Radical no se le conoce la cara en la causa reeleccionista.

En otras ciudades intermedias y pequeños municipios, son los líderes de las juntas de acción comunal los que se encargan de que en las tiendas, las misceláneas o las plazas de mercado estén disponibles las planillas para que los voluntarios estampen sus rúbricas.

Los términos de ley indican que el comité promotor tiene plazo de seis meses, desde el momento en que inscribe el referendo, para entregar a la Registraduría las firmas de no menos del 5 por ciento del censo electoral. Sin embargo, estarán listas para agosto. Así lo dice Giraldo y así lo confirman los contratos suscritos con las empresas de trabajo temporal que vencen el 4 de ese mes. Así las cosas, si la Registraduría da el visto bueno sobre las firmas, para lo cual ya también se está preparando, el proyecto de ley tendrá que haber hecho su trámite en el Congreso, y haber sido aprobado o negado, antes de diciembre de este año (ver recuadro).

Y entonces comenzará el estudio por parte de la Corte Constitucional de la ley que convoca al referendo, que será el momento álgido del debate. Las discusiones se darán en una nueva Corte Constitucional, que para entonces tendrá seis nuevos magistrados –se eligen en octubre y se posesionan en enero–. Algunos serían los puntos más polémicos: el principal, si la ley echa a tierra la arquitectura de pesos y contrapesos de la democracia e implicaría la sustitución de la Constitución, y otro sería determinar si la reforma sugerida no se aplica para el período 2010, pues dice explícitamente que “quien haya ejercido dos períodos constitucionales, podrá ser elegido”. Es decir, ¿puede el presidente Uribe ser elegido sin terminar su período?

Lo cierto es que a la empresa del referendo no le preocupa por ahora ningún obstáculo futuro. Sólo le interesa sumar y sumar firmas que significan el “apoyo del pueblo”. Y, a decir verdad, a quien firma o deja de firmar poco le ocupan esos pasos complicados que se avecinan. Para esa mayoría, la cosa es simple: firman porque quieren más Uribe o no firman porque sienten que ya estuvo bien.
Artículo firmado por Remedios García Albert, clave para confirmar sus vínculos con la guerrilla


Remedios García al salir ayer de la audiencia que la dejó en libertad. Debe pagar 12.000 euros.

En un correo electrónico, 'Raúl Reyes' le indicó a 'Tania', su jefe de comunicaciones, que subiera a Internet el texto que había hecho la mujer, conocida con el alias de 'Irene'.


Fue puesta en libertad porque no se apreciaban indicios suficientes para ponerla en una prisión, aseguró Enrique Santiago Romero (La W) El texto tenía el título "La crisis humanitaria en Colombia es mucho más grave de lo que parece", señalaron fuentes de organismos de inteligencia colombiana.

Otros correos dan más señales de ella. Se investiga si uno de los mensajes en los que aparece mencionada 'Irene' sería la clave para determinar un supuesto enlace entre las Farc y el grupo ETA.

De hecho, en este se habla sobre sobre los supuestos atentados contra la embajadora Noemí Sanín y el ex presidente Andrés Pastrana y Bernardo Gutiérrez, ex miembro del EPL quien fue tachado de traidor por las Farc.

Otro de los rastros que dejó 'Irene' en el computador de 'Reyes' fueron varias comunicaciones en los que presuntamente ella les estaba tramitando refugio a hijos del jefe guerrillero en ese país.

En uno de ellos, García Albert le dijo que, supuestamente, se reunió con altos funcionarios de la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR) para hacer el trámite.

En estos correos habla que "los muchachos" (los hijos de 'Reyes') estarían en Cuba y que allí se encontraría con Juan Antonio Rojas, quien sería integrante de la estructura internacional de la guerrilla. Además, en otras comunicaciones otros guerrilleros hablan con 'Reyes' sobre la entrega de dineros a través de Remedios.

Fuentes de la Policía colombiana también tienen en su poder correos en los que 'Irene' le reporta a 'Reyes' sobre los avances en las gestiones para conseguir visas a personajes colombianos sobre los que la Fiscalía ya tiene investigaciones adelantadas.

Estas se necesitan para que puedan ir a eventos organizados en ese país. En otras comunicaciones, fechadas en el 2005, ella habla sobre las visitas que ha hecho al campamento de 'Íván Márquez' y del guerrillero 'Juan Santrich'.

Estos son detalles de los correos de 'Irene'

'Márquez' a 'Reyes'. 2003: "Ayer salieron los compañeros de euskalherria. Van con el compromiso inicial de trabajarle a Noemí (embajadora) y a Pastrana (ex presidente) quedamos de pasarles la ubicación de Bernardo Gutiérrez . (...) Con nosotros se encuentra uno de ellos, Juan Antonio, junto con una compañera española llamada Irene".

'Irene' a 'Reyes'. 2005: Desde que ustedes se vieron obligados a abandonar este continente me he mantenido en contacto con Juan Antonio Rojas y con Lucas (Gualdrón, supuesto guerrillero en Suiza ). (...) A ellos también les hice una visita hace ya dos años en un campamento. Allí conocí a Iván Márquez... Quiero agradecerle la invitación para visitarlo".

'Sara' a 'Reyes'. 2006: "Irene viene gestionando lo de su visa...".

'Reyes' a 'Sara'. 2006: "Irene tiene lo de los dos millones de pesos, que ella no entregó a Gloria".

'Irene' a 'Reyes'. 2006: "Me reuní con (...) de CEAR (Comisión Española de Ayuda al Refugiado) y miembro del PCE y a quien acudimos siempre que tenemos problemas con las cuestiones de inmigración, asilo o refugio. Le transmití sus saludos y la posibilidad de una visita de usted. Agradeció, pero en cuanto a la visita no se mostró proclive a realizarla por ahora".

'Lucas' a 'Reyes'. 2007: "Usted sabe camarada que durante año y medio no recibí un solo peso desde que usted me envió el dinero con Remedios el año pasado, no he recibido más".

El juez Baltasar Garzón la dejó en libertad bajo fianza

Remedios García Albert, quien fue capturada el pasado sábado en Madrid, es sindicada de ser la ficha clave de las Farc en España.

Para Garzón, la mujer, acusada de integrar y colaborar con un grupo terrorista, "la hacen la representante en España de las Farc".

El juez determinó que debe pagar 12.000 euros (unos 34 millones de pesos) en el transcurso de una semana. Además, tuvo que entregar el pasaporte y se debe presentar semanalmente al juzgado.

La captura de la española, en una operación conjunta entre las autoridades españolas y la Dirección de Inteligencia de la Policía colombiana, es la primera que se da con base en la información encontrada en los computadores de 'Raúl Reyes', abatido el pasado primero de marzo en Ecuador.

Autoridades colombianas han estado gestionando acciones con distintos países de Europa y América para lograr, en las próximas semanas, la captura de al menos 16 integrantes de la llamada Comisión Internacional de las Farc.

Incluso, el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, le entregó al presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, información de conexiones de las Farc en ese país cuando visitó a Colombia, según medios de comunicación locales.

Además, ya están bajo la mira de las autoridades por lo menos cinco personas más en España, señaladas de ser colaboradores de la guerrilla en ese país, informaron fuentes de inteligencia colombiana.

En el caso de García Albert, a quien se le estaba haciendo seguimiento desde 1999, los correos de 'Reyes' sirvieron como prueba reina para que Garzón, juez de la Audiencia Nacional Española, expidiera la orden de captura contra la madrileña, que se identificaba con tres alias: 'Irene', 'Soraya' y 'La Médica'.

Con EFE