martes, 27 de noviembre de 2007

Gravísima crisis binacional: Chávez congela relaciones y dice que Colombia merece otro presidente; Uribe lo acusa de legitimar el terrorismo

Gravísima crisis binacional: Chávez congela relaciones y dice que Colombia merece otro presidente; Uribe lo acusa de legitimar el terrorismo

Lo que empezó como un esfuerzo conjunto a favor del acuerdo humanitario terminó, en menos de cien horas, en la más encendida discusión entre los dos gobiernos. Según Chávez, Uribe es un mentiroso y le dio un “escupitajo en la cara”. Uribe dice que su homólogo está “incendiando el continente”.
Por Armando Neira, Editor de Semana.com
Las relaciones entre Colombia y Venezuela cayeron, de un momento a otro, en uno de los niveles más críticos de la historia reciente. De las declaraciones oficiales sobre respeto y cooperación mutua e incluso mediación venezolana para el intercambio humanitario se pasó, en menos de cien horas, a lo que podría ser la crisis diplomática más grave en la era Chávez-Uribe.

El detonante, como se avizoraba desde el jueves pasado fue, precisamente, la frustrada mediación venezolana con las Farc. Después de tres días de aceptar prudentemente la decisión de su colega Álvaro Uribe de retirarlo como mediador en el proceso de búsqueda de un intercambio con las Farc, el presidente de Venezuela arremetió este domingo contra el mandatario colombiano y declaró oficialmente congeladas las relaciones entre ambos países. La respuesta de Uribe, aunque menos cargada de adjetivos, no fue menos vehemente, pues lo acusó de “incendiar el continente”, aprovechar electoralmente el anti colombianismo y hacerle el juego a las Farc. “Necesitamos mediadores contra el terrorismo, no legitimadores del terrorismo”, indicó Uribe (Ver artículo: Palabras del Presidente).

Chávez fue nombrado por Uribe como mediador con las Farc en agosto pasado, pero a la media noche del miércoles el mandatario colombiano declaró unilateralmente el fin de esa labor tras enterarse de que Chávez había hablado con un general colombiano sobre los secuestrados, situación que consideró peligrosa para su política de Seguridad Democrática. En principio Chávez mantuvo silencio sobre el tema, luego respondió con un sobrio comunicado pero con el paso de los días fue subiéndole el tono a su respuesta, hasta que este domingo cargó su artillería verbal con su característico estilo distante de las normas diplomáticas y más con emotividad que con argumentos. Anunció que congelará las relaciones binacionales y afirmó que Uribe le dio “un escupitajo a la cara” y que “está mintiendo de manera descarada”.

Del agravio personal pasó a los temas de Estado. “Declaro al mundo que las relaciones con Colombia las meto en un congelador porque le perdí total confianza”, dijo Chávez en una transmisión de un canal estatal de televisión. “No creo en nadie en el gobierno de Colombia”, aseguró, y remató con una de las frases que más molestó al mandatario colombiano: “Colombia se merece un buen presidente, Colombia no se merece un presidente como Uribe”.

El contraataque de Uribe llegó desde Calamar, Bolívar, donde visitaba las comunidades afectadas por el invierno: “Presidente Chávez, no se puede incendiar este continente como usted lo hace… Colombia necesita mediadores contra el terrorismo, no legitimadores del terrorismo”. Uribe insistió en que no permitirá “el expansionismo” del proyecto chavista en el país e insinuó varias veces que al gobierno venezolano le falta claridad para definir su posición frente a las Farc. “Mientras un gobierno no es capaz de censurar las Farc, censura injustamente al gobierno de Colombia... La contradicción es que el gobierno de Colombia enfrentado a los terroristas, jamás ha irrespetado al gobierno de Venezuela”.

Luego soltó un dato inédito: Reveló que la senadora Piedad Córdoba habló con Simón Trinidad en la cárcel de Estados Unidos sobre instaurar en el país un gobierno de transición. Esto es con las Farc. Y en su más enérgico pronunciamiento en contra de un Jefe de Estado de otra nación, Uribe hiló el argumento para acusar a Chávez de utilizar el tema del intercambio con el fin de tratar de imponer un proyecto político expansionista.

Ex cancilleres de la República como Rodrigo Pardo y Augusto Ramírez Ocampo le pidieron a Uribe que convoque de urgencia a la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores para que el impasse sea resuelto por los conductos de la diplomacia y no por medio de lo que Pardo denomina “las declaraciones tropicales de los dos presidentes”.

Siendo los dos países el segundo socio comercial del otro, después de Estados Unidos, y teniendo tantos proyectos de integración en marcha, lo peor que le podría pasar a las relaciones económicas sería dejarse arrastrar por el agitado ambiente político entre los dos presidentes.

Si bien Chávez y Uribe son carismáticos y están acostumbrados a dar un toque personalista más que de institución a sus alocuciones, no pueden olvidar que lo que está en juego en esta ocasión es más que un juego de agresiones a través de los medios. El reto para los técnicos de la diplomacia es ahora corregir lo que sus acalorados jefes de Estado distorsionaron.

Historia de una crisis en ascenso

Como se recordará el punto de inflexión de esta situación se inició el jueves cuando Uribe canceló la mediación del Jefe de Estado venezolano en el proceso de una búsqueda para hacer un intercambio humanitario entre la guerrilla de las Farc y el gobierno colombiano. En ese momento, Chávez anunció que aceptaba la decisión soberana del gobierno colombiano. Sin embargo, con el paso de las horas fue cambiando de parecer. Este domingo, por ejemplo, Chávez aseguró que el comunicado de Colombia que explicaba las razones de la medida “está cargado de mentiras”. “Lo que el presidente de Colombia ha hecho es lanzar un escupitajo, brutal, en el rostro, en nuestro rostro, que le pusimos el alma para tratar de buscar ese camino hacia la paz. (Fue) un verdadero escupitajo, indigno”, afirmó Chávez.

Pero eso no fue suficiente. “Yo creo de verdad, de verdad, que el gobierno de Colombia no quiere la paz”, sentenció. “La patada que le dieron a la mesa, yo creo que se la dieron para evitar el camino a la paz”, añadió.

Adujo que el gobierno colombiano no apreció “todos los esfuerzos” que hicieran muchas personas en los últimos tres meses. “Hasta la vida la arriesgaron, metiéndose en esos lugares peligrosos a buscar a Marulanda”, acotó en referencia a Manuel Marulanda, alias ‘Tirofijo’, jefe máximo de las Farc.

La situación es muy crítica a pesar de que el gobierno del presidente Uribe había tratado de manejar la situación con cautela. Así, por ejemplo, para evitar riesgos que se afectaran las relaciones, la Casa de Nariño se había limitado a informar a la opinión pública a través de escuetos comunicados. Sin embargo, el efecto había sido contrario. Chávez se enfureció más y sentenció que el presidente Uribe es un cobarde. Al conocer estas palabras fue cuando el Jefe del Estado colombiano reaccionó con dureza en Calamar, Bolívar.

Y es que lo que Chávez había dicho este domingo era un golpe sin precedentes en una relación que a pesar de las diferencias ideológicas en la superficie, parecía bien llevada. “Se lo digo claro (Uribe) porque usted no da la cara, manda a que saquen papeles, manda a que hablen por usted. Yo no, yo doy la cara, mi vergüenza... y el presidente Uribe está mintiendo... de manera descarada, horrible, fea. Creo que Colombia merece otro presidente, merece un mejor presidente, un presidente que sea digno, lo merece”, afirmó el mandatario venezolano.

La situación se ha ido deteriorando peligrosamente y ha llegado a un extremo difícil de imaginar. Todo empezó por la llamada telefónica de Chávez al general Mario Montoya, comandante del Ejército, que según la senadora Piedad Córdoba fue casual y no daba para una reacción así (Ver artículo: Canje interruptus).

¿Por qué Uribe terminó con la mediación de Chávez? El Gobierno ha explicado que hasta ahora no veía avances en el proceso y que, en cambio, las Farc estaban sacando provecho y fortaleciéndose políticamente. El Presidente el viernes, en un encuentro de parlamentarios latinoamericanos insistió en la necesidad del acuerdo humanitario, pero aclaró que no permitirá que la guerrilla “se posicione políticamente y continúe cometiendo crímenes en nombre de la combinación de las formas de lucha”.

Ni una llamada

La lectura de Chávez es contraria. En efecto, insistió en que sus gestiones habían avanzado mucho, y que estaba “muy seguro que lo íbamos a lograr, el acuerdo humanitario”. Por ello considera “una falta de respeto del presidente Uribe”, que “sin siquiera una llamada”, terminó la mediación. Afirmó que las Farc se aprovecharon de la comunidad internacional y del “dolor del pueblo colombiano por los secuestrados... abusando de la necesidad del acuerdo humanitario”.

Uribe dice que espera que la guerrilla libere a los secuestrados. Señaló que si las FARC, unilateralmente entregan los plagiados a Chávez, al presidente francés Sarkozy, o a la Cruz Roja Internacional, “Colombia desde ya dice bienvenida esa liberación”. (Ver artículo: Con Chávez hubo mucho ruido y pocas nueces).

Aunque ha recibido incesantes pedidos de reanudar su autorización a Chávez, Uribe agregó que se necesita “encontrar un procedimiento para que se libere a los secuestrados sin que implique un retroceso en la ‘seguridad democrática’”, un programa que implementó al asumir el poder en agosto de 2002.

Tras anunciar el jueves que cancelaba la mediación de Chávez, Uribe pidió al Comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, buscar contactos directos con las FARC e iniciar diálogos para una “solución humanitaria” de los más de 45 rehenes en poder de esa organización insurgente.

Pocas veces en la historia reciente, se había presentando una situación tan delicada entre los dos países. Claro que no hay que olvidar que este fin de semana Chávez se juega su destino político en su país (Ver artículo del Enviado Especial de SEMANA, Héctor Abad: Venezuela socialista) y que tradicionalmente algunos gobiernos han recurrido a subir el tono para lograr el favor de su electorado. Sin embargo, en este caso la situación es diferente. ¿Por qué? El presidente es Hugo Chávez y con él todo es impredecible. Es decir, que pueden venir cosas peores. Y por lo visto este domingo, Uribe no se va a quedar callado.

Con información de AP

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